5 de octubre - 2026

Fuente: PROCESO
En Jalisco, adolescentes son captados mediante falsas ofertas de empleo, amenazas, videojuegos y redes sociales, y luego trasladados a Zacatecas, Nayarit, Guerrero y Sinaloa. Existe un patrón: los separan de su entorno, los llevan a campamentos o inmuebles de cautiverio y dificultan las búsquedas al moverlos entre entidades.
Dos hermanos de 15 y 16 años fueron privados de la libertad y llevados a una casa de seguridad en Lomas de Tesistán, en Zapopan, Jalisco. Ahí fueron encadenados y golpeados. El inmueble contaba con dos cuartos acondicionados como celdas, con grilletes y diversos objetos utilizados para torturar, entre ellos tablas y machetes.
Los adolescentes estaban cautivos junto con dos hombres adultos, quienes habían sido privados de la libertad cuando estaban reparando un vehículo.
El sitio fue descubierto el 12 de julio último, luego de que se reportaran movimientos sospechosos. El operativo estuvo a cargo del Ejército.
“Fue personal del Ejército mexicano que en su momento logró la liberación de estas personas. Desde luego consideramos que es una casa de seguridad dadas las condiciones en que se encontraba y los objetos que en su momento se llegaron a encontrar en el lugar. Eran dos cuartos tipo celdas. Había grilletes, se encontraron diversos objetos relacionados con tortura, tablas, machetes y cosas de esas. Lamentablemente no se logró la detención en ese momento de alguna persona”, declaró el fiscal general de Jalisco, Salvador González de los Santos.
De acuerdo con el fiscal, los dos adultos contaban con denuncias previas por desaparición. En el caso de los adolescentes no existía un reporte formal porque su madre apenas se disponía a denunciar cuando recibió la notificación del Ejército sobre su localización.
El hallazgo llevó a las autoridades hasta otra propiedad, ubicada prácticamente “a la vuelta” de la casa de seguridad, a media cuadra. En ese inmueble fueron encontrados más de un centenar de equipos de cómputo interconectados mediante cableado industrial, que se sospecha operaba como un call center o centro de monitoreo.
Ante las características del sitio y la posibilidad de que estuviera relacionado con actividades de lavado de dinero, la Fiscalía del estado notificó a instancias federales y dio la información a la Fiscalía Especializada en Materia de Delincuencia Organizada (FEMDO) de la Fiscalía General de la República.
Lo ocurrido en Lomas de Tesistán es una de las expresiones más extremas del fenómeno: adolescentes privados de la libertad, trasladados a inmuebles utilizados como centros de cautiverio y sometidos a violencia.
Otros casos revelan una dinámica distinta: jóvenes contactados en su entorno cotidiano, amenazados, llevados por la fuerza o atraídos mediante falsas ofertas de empleo y posteriormente trasladados a otras entidades.
Jeremy fue llevado de Tonalá a Mazatlán
El 15 de julio de 2026, aproximadamente a las 4:45 de la tarde, Jeremy Alejandro Villegas Anaya, de 14 años, salió de su casa en el fraccionamiento Hacienda Real, en Tonalá, Jalisco. Llevaba únicamente una mochila. Su motocicleta se quedó en la vivienda.
Un mes antes había comenzado a trabajar como repartidor en un negocio de mariscos de la zona de la Central Camionera de Guadalajara. Había dejado la secundaria porque ya no quería estudiar y decidió comenzar a trabajar. Con lo que ganaba en la marisquería pagaba esa motocicleta.
LEE AQUÍ LA NOTA COMPLETA: https://www.proceso.com.mx/reportajes/2026/10/5/llevarlos-de-un-estado-a-otro-la-nueva-formula-de-los-carteles-para-desaparecer-a-los-jovenes-381144.html

