5 de octubre - 2026

Los ejemplares intervenidos en marzo de 2025 recuperaron follaje y muestran nuevamente una cobertura vegetal visible.
Por Stephany Rodríguez
A casi dos años de la poda severa que afectó a cinco árboles ubicados sobre la calle Julián Carrillo, en la capital tlaxcalteca, los ejemplares muestran actualmente una recuperación visible de su follaje y han vuelto a proporcionar sombra en la zona.
Este 4 de octubre de 2026, los árboles presentan nuevamente hojas y un crecimiento considerable de sus copas, en contraste con las condiciones que mostraban en marzo de 2025, cuando fueron intervenidos y quedaron prácticamente reducidos a sus troncos.
El caso generó en su momento la inconformidad de ciudadanos y organizaciones ambientales, quienes realizaron una manifestación para exigir acciones concretas para la protección del arbolado urbano y cuestionaron las prácticas utilizadas para la poda de árboles en la entidad.
La Procuraduría de Protección al Ambiente de Tlaxcala (PROPAET) confirmó entonces que cinco ejemplares habían sido afectados: dos árboles de tipo trueno y tres ficus.
De acuerdo con la dependencia, se presentó un permiso municipal para realizar la intervención; sin embargo, los trabajos habrían excedido lo autorizado, por lo que PROPAET inició un procedimiento administrativo por la afectación ambiental.
La situación también motivó acciones ciudadanas. Activistas y mujeres tlaxcaltecas, encabezadas por Pamela González, de la organización “Granito a granito”, realizaron una jornada de adopción de árboles trueno y entrega de semillas de ayocote sobre la misma calle, como una forma de responder a la pérdida de vegetación y promover la conservación de las áreas verdes.
Durante aquella jornada, las participantes colocaron carteles elaborados con materiales reciclados para visibilizar la pérdida de los árboles, al tiempo que señalaron la importancia de la vegetación para proporcionar sombra, oxígeno y refugio para distintas especies de aves.
También denunciaron la desaparición de otras especies vegetales presentes en la zona, entre ellas la lentejilla, el tabaquillo y la campanita, reconocidas por sus propiedades medicinales.
En paralelo, la organización Tokli Educación Ambiental y ciudadanos que participaron en la protesta de marzo de 2025 plantearon la necesidad de fortalecer las estrategias para el manejo del arbolado urbano, así como la capacitación de quienes realizan labores de poda y mantenimiento.
Uno de los principales cuestionamientos fue que una poda severa puede comprometer la recuperación de los ejemplares y modificar durante un periodo prolongado la cobertura vegetal de una zona urbana.
Ahora, aproximadamente 19 meses y 21 días después de aquella intervención, los árboles muestran nuevamente una copa con follaje y han recuperado parte de la sombra que proporcionaban antes de la poda.
La recuperación, sin embargo, no significa necesariamente que los ejemplares hayan regresado por completo a las condiciones que presentaban antes de la intervención. Su crecimiento evidencia el tiempo que puede requerir el arbolado para recuperar una cobertura vegetal considerable después de una poda severa.
El contraste entre las imágenes de marzo de 2025 y el estado que presentan este 4 de octubre de 2026 permite observar la transformación de los ejemplares: de árboles prácticamente sin ramas y follaje a una vegetación que nuevamente forma parte del paisaje urbano y genera sombra para quienes transitan por la zona.
A casi dos años de aquella controversia, el sitio muestra así una recuperación visible del arbolado, aunque el episodio mantiene vigente la discusión sobre la importancia de realizar podas con criterios técnicos y bajo medidas que permitan preservar los árboles y las áreas verdes de Tlaxcala.

