24 de marzo - 2020

Por José Luis Ahuactzin
Tras las medidas sanitarias que se implementaron por la contingencia sanitaria del Covid-19, la zona turística religiosa de San Miguel del Milagro, ha dejado de percibir una importante derrama económica, así como por el cierre del complejo arqueológico de Cacaxtla-Xochitécatl.
En entrevista, el presidente municipal de Natívitas Oscar Murias, detalló que la disposición de mantener cerrados los espacios arqueológicos y religiosos es entendible, para evitar la concentración masiva de personas ante la pandemia que amenaza al mundo, pero esto no deja de tener sus efectos secundarios en cuanto al comportamiento económico y para centenas de personas que viven del turismo de la región.
Ante en esta temporada de cuaresma, dijo que por lo regular se tiene una derrama económica superior a los 3 millones de pesos, y en tiempo de feria es incalculable la cifra pues miles de personas arriban a este lugar de todas partes del país e incluso del extranjero.
El edil explicó que los pobladores han atendido las indicaciones de los gobiernos federal y estatal, de mantenerse en sus casas ante la amenaza que representa el virus; no obstante, algunos comerciantes de comida típica de la región, artesanos y de objetos religiosos, continúan con sus actividades comerciales mismas que reportan una baja en las ventas.
Respecto del Santuario de San Miguel Arcángel, que supera en vistas a la zona arqueológica de Cacaxtla-Xochitécatl, todo el año arriban peregrinaciones que se convierten en los consumidores de la gastronomía tlaxcalteca y artesanías, pero en esta ocasión la misma Diócesis restringió las actividades.
Oscar Murias, comentó que su administración se mantiene atenta ante la disposición de habilitar el hospital de Natívitas, como centro de atención para los pacientes que muestren el contagio y estén confirmados como positivos de Covid-19, ya que a la administración municipal corresponde facilitar las vías de comunicación y los accesos al centro hospitalario.

