24 de agosto - 2026

La Plataforma Única de Identidad busca rastrear a desaparecidos en 24 horas usando datos de hoteles, hospitales y bancos. Sin embargo, el 80% de las empresas incumple por falta de madurez tecnológica. Expertos advierten que conectarse mal también puede vulnerar datos personales y agravar la crisis
Fuente: PROCESO
En un país con más de 130 mil personas desaparecidas, el 80% de las empresas que deberían conectar sus bases de datos a la Plataforma Única de Identidad (PUI) no lo han hecho, a pesar de que ya hay trabajadores que desaparecen sin dejar rastro.
Este año el gobierno federal anunció la implementación obligatoria de la PUI, un sistema que requiere que determinadas empresas conecten sus bases de datos para ayudar en la búsqueda de personas desaparecidas y en la validación de identidad a nivel nacional.
Hoteles, hospitales, clínicas, escuelas, instituciones financieras y otros establecimientos guardan información que puede convertirse en una pista cuando alguien desaparece.
Por ejemplo, con una reservación, una consulta médica, una operación bancaria, una compra o algún trámite pueden revelar dónde estuvo una persona por última vez.
“Lo que nos permite es que si una persona desaparece, en menos de 24 horas, en cuanto se disparen las alertas, si están estas con conexiones a las bases de datos de las empresas, podremos ver cuáles fueron los últimos servicios que utilizaron y obviamente ver cuáles son los servicios que utilizan para poderlos declarar ya desaparecidos e identificar sus últimos pasos. Es algo que debería ayudar mucho a poder encontrar a personas”, explicó Carlos Cardini, CoCEO de la empresa tecnológica Konfront, en entrevista con Proceso.
El plazo para conectar las bases de datos terminó el 31 de marzo. De acuerdo con un análisis de Konfront, hasta el 80% de las compañías obligadas podría encontrarse en riesgo de incumplimiento.
“O sea, estamos hablando de 100 mil empresas más o menos que tienen que registrarse, de las 5.5 millones unidades formales que identifica el INEGI”, explicó Cardini.
El retraso ocurre mientras la crisis de desapariciones comienza a golpear también a las empresas. Organismos empresariales y sectores como el minero ya han expuesto casos de trabajadores desaparecidos.
Uno de los más impactantes ocurrió este 2026, cuando trabajadores de la empresa minera Vizsla Silver fueron reportados como desaparecidos en el municipio de Concordia, Sinaloa.
El caso sirve para dimensionar para qué podría utilizarse la PUI. Si trabajadores en una situación semejante son registrados como desaparecidos, las bases conectadas permitirían buscar movimientos que ayuden a reconstruir su recorrido antes de que se perdiera contacto con ellos.
“La idea es que esta plataforma ayude a agilizar la trazabilidad de la búsqueda en los puntos donde alguno de los desaparecidos hizo alguna compra, trámite, etc.”, sostiene Cardini.
México no está preparado
El rezago de las empresas no responde a una negativa a participar. De acuerdo con Cardini, existe una brecha tecnológica que dificulta que miles de compañías puedan realizar por sí mismas una conexión de esta naturaleza.
“El problema es que estamos en un país con una madurez tecnológica que no permite a las organizaciones poderse integrar sin tensiones sin problemas, sobre todo por la variedad de requisitos que se establecen y que se solicitan para hacer la conexión. No es imposible, pero realmente requiere es un nivel de expertise tecnológico que pocas empresas en México tienen”, señaló.
Además, hacerlo mal puede abrir otro problema. Las empresas no solamente deben transmitir información de manera adecuada, sino impedir que las bases que concentran datos personales queden vulnerables.
De hecho, en sectores como salud, una mala integración podría comprometer información de pacientes.
“Imagínate que un hospital en vez de hacerlo de forma segura trata de conectarse a este sistema y lo vulneran, lo hackean porque no hace una configuración de la manera óptima con los protocolos de seguridad que deberían que los expertos conocemos más a profundidad”, dijo.
Sectores más vulnerables
La capacidad para cumplir tampoco es la misma en todos los sectores. De acuerdo con el estudio, el financiero es el más preparado y avanzado para integrarse a la Plataforma Única de Identidad.
La situación es distinta en turismo, educación y salud, donde todavía existen empresas y establecimientos con procesos poco digitalizados.
“Impresiona luego la máquina que tienen hospitales o clínicas y luego ves cómo agendan las citas y las agendan en papel. No las agendan en el sistema”, comentó.

