18 de agosto - 2026

Por Edgardo Cabrera
Finalmente el viernes se formalizó la presentación de la tan ansiada reforma electoral para ser aplicada en los comicios del próximo año, el documento leído en la sesión extraordinaria del viernes en el Congreso local se quedó corta, terminó mocha e inconclusa, hay que decirlo.
De al menos 30 propuestas que se tenían afinadas fueron rasuradas en la Comisión de Asuntos Electorales, a penas ocho pasaron priorizando iniciativas de legisladores y dejando de lado las propuestas ciudadanas obtenidas en las mesas de análisis a las que convocó el diputado Silvano Garay.
Qué se integró, básicamente ajustes en el calendario electoral para ampliar los periodos de registro de candidaturas, establecer claramente cuándo debe iniciar el proceso electoral local, simplificación de requisitos para el registro de candidaturas y paridad sustantiva, no más, la iniciativa mocha aún deberá pasar por la “buena voluntad” de la Comisión de Puntos Constitucionales, Gobernación y Justicia, luego sometida al Pleno, si la aprueban, que la publique la gobernadora Cuéllar antes del 6 de septiembre para que entre en vigor para los comicios del próximo año.
Si bien hubo trabajo y deseo del diputado Garay, presidente de la Comisión de Asuntos Electorales, para hacer una reforma de gran calado, gremios como el periodístico y organización de comunicadores entregaron propuestas formales en defensa del reconocimiento y respeto de nuestra profesión para no ser perseguidos y objetos de censura, la mayoría morenistas y sus aliados no lo quisieron.
Lo mismo pasó con las acciones afirmativas, se negaron a establecer en ley el mecanismo para garantizar la representación de los sectores históricamente discriminados en los procesos electorales en busca de acceder al poder, y la lista de planteamientos es tan extensa y pasa por el establecimiento de urnas electrónicas, más recursos para la autoridad electoral, en fin.
La realidad es que para quienes detentan actualmente el poder se sienten cómodos con las reglas actuales, les conviene una democracia acotada y a la que ya saben darle la vuelta, lo mismo ocurrió la legislatura anterior, cuando el entonces presidente de la Comisión de Asuntos Electorales, el perredista Juan Manuel Cambrón, presentó una reforma amplia que terminó solo en su lectura ante el pleno y mandada a la congeladora legislativa.
SE LOS DIGO
¿Cuántos tienen pensando viajar a Estados Unidos?, ¿alguien tiene planeado ir a algún parque recreativo o quizá apostar en las Vegas?, o ¿cuántos están por comprar una propiedad o acudir a una ya adquirida?, la verdad es que dudo mucho que el pueblo bueno y sabio tenga esa posibilidad, incluso los cada vez menos clase medieros pueden hacer tan fácil una travesía, cosa distinta los migrantes que burlan la vigilancia para pasar de ilegales a trabajar.
Por eso llama la atención que sean los morenistas, entre ellos nuestra gobernadora “firma desplegados”, los que condenen rabiosamente la cancelación de la visa de Andrés Manuel López Beltrán, ¿pues no qué odian tanto al imperialismo Yankee y que no al intervencionismo?, por qué tanta su necesidad de viajar a Estados Unidos, la respuesta es simple: propiedades, negocios, lujos y privilegios.

