10 de agosto - 2026

Habitantes de Atlangatepec mantienen acciones de resistencia contra el PODECIBI, mientras el Gobierno estatal destaca la reforestación de más de mil hectáreas en Tlaxcala
Por Stephany Rodríguez
El rechazo público al Polo de Desarrollo de Economía Circular para el Bienestar (PODECIBI) en San Pedro Ecatepec, municipio de Atlangatepec, Tlaxcala, suma aproximadamente dos meses de conflicto abierto, con movilizaciones, bloqueos y acciones ciudadanas en oposición al proyecto impulsado por autoridades federales y estatales.
Aunque habitantes de la comunidad señalan que el descontento se venía gestando desde meses atrás, el conflicto se hizo público a partir de los anuncios y disposiciones oficiales relacionadas con la instalación del PODECIBI en terrenos de la ex hacienda de San Pedro Ecatepec.
El 8 de junio de 2026 fue publicada en el Diario Oficial la declaratoria oficial del PODECIBI Tlaxcala, contemplado para desarrollarse en terrenos ubicados en el municipio de Atlangatepec.
Posteriormente, el 16 de junio, durante la primera mesa de diálogo entre autoridades federales, estatales y pobladores, la reunión concluyó entre consignas de rechazo al proyecto, marcando uno de los primeros episodios públicos de la confrontación.
El momento de mayor tensión ocurrió el 24 de junio, cuando habitantes bloquearon el acceso al predio con el objetivo de impedir la realización de estudios técnicos. El hecho derivó en un enfrentamiento y posteriormente en un desalojo efectuado por elementos de la Policía Estatal.
A partir de julio y durante agosto, los pobladores organizaron nuevas acciones para mantener su oposición al proyecto. Entre ellas se encuentran la conformación de la Asamblea de Pobladores y la Brigada Ambiental en Defensa de San Pedro Ecatepec, además de bloqueos, conferencias de prensa y la elaboración de murales como parte de las expresiones de resistencia comunitaria.
Reclaman protección ambiental
En una de sus publicaciones más recientes, la Brigada Ambiental en Defensa de San Pedro Ecatepec acusó que el proyecto podría afectar un área que, de acuerdo con los habitantes, alberga ejemplares de pino Sabino y representa un espacio de importancia para la biodiversidad de la región.
Los pobladores expresaron preocupación por posibles afectaciones al agua, suelo, flora y fauna, además de cuestionar que un proyecto relacionado con el manejo y aprovechamiento de residuos sea instalado en una zona que consideran ambientalmente valiosa.
“San Pedro Ecatepec no se vende. No al PODECIBI”, señalaron en su posicionamiento, en el que demandaron que el proyecto sea trasladado a otro sitio si su desarrollo implica la afectación de ecosistemas.
Los inconformes también compararon el proyecto con los problemas que, aseguran, persisten en algunos tiraderos a cielo abierto del estado, ante el temor de que la infraestructura termine generando contaminación o riesgos para las comunidades cercanas.
Contraste con jornada de reforestación
El posicionamiento ciudadano ocurrió mientras la gobernadora de Tlaxcala, Lorena Cuéllar Cisneros, difundió los resultados de la Jornada Nacional de Reforestación, realizada en los 60 municipios de la entidad.
De acuerdo con la publicación de la mandataria estatal, cerca de 5 mil tlaxcaltecas participaron en la jornada, con un balance de 80 mil 495 árboles plantados y poco más de mil hectáreas reforestadas.
La publicación generó comentarios de ciudadanos que cuestionaron las labores posteriores de mantenimiento de los árboles plantados. “Pero vayan a echarles agua. Nomás los abandonan”, expresó uno de los usuarios.
Otro comentario planteó que el terreno señalado para el PODECIBI podría ser destinado a la conservación ambiental: “Eso que quieran hacer su basurero, mejor hagan una reserva forestal”.
De esta manera, el conflicto en San Pedro Ecatepec mantiene abierto el debate sobre el equilibrio entre los proyectos de economía circular y manejo de residuos y la protección de los recursos naturales en Tlaxcala.
Mientras los habitantes organizados mantienen su rechazo al PODECIBI y exigen la protección del territorio, las autoridades deberán sustentar la viabilidad ambiental y técnica del proyecto mediante los estudios, evaluaciones y autorizaciones correspondientes.

