PICAFLOR
6 de agosto - 2026

Por Edgardo Cabrera

Juan Carlos Sánchez el “Saga” lo volvió a hacer, nada nuevo, rompió con el PAN luego de que hace año y medio presumió su regreso tras los cúmulos de fracasos con otros institutos políticos a los que migró luego de ser diputado local por el blanquiazul.

Por la calentura electoral del año 2021 y de su sueño de ser candidato a gobernador, algo que no le dio Acción Nacional, se fue a hacer méritos en Movimiento Ciudadano, pero se desesperó, de ahí llegó a Redes Sociales Progresistas con su entonces pareja sentimental Aurora Villeda, se agandallaron la dirigencia del partido y la candidatura a la gubernatura, perdió.

Luego del descalabró rompió con RSP y finalizó su relación con Aurora Villeda, hoy diputada plurinominal aliada al lorenismo. Llegada la siguiente elección, se refugió en el partido de su compadre Héctor Ortiz, y así fue candidato a la alcaldía de Apizaco por el PAC. Perdió de nuevo.

Y el año pasado regresó al PAN, me declaró en entrevista que quería ser candidato a la gubernatura, pero no era verdad, realmente le interesaba ser diputado federal y abanderado “duplex”, es decir, por el distrito 1 y al mismo tiempo que el partido lo incluyera en la lista nacional de pluris de la cuarta circunscripción, así lo confesó en su carta pública de renuncia, pero la dirigencia estatal negó el compromiso, incluso lo balconeó por no trabajar, dijeron que no construyó, no realizó reuniones y el único cuadro que integró fue a su sobrino Beto Saga.

Pero la historia no termina en el intercambio reproches, convenientemente el Saga esperó hasta el martes 4 de agosto para hacer público su rompimiento, pero desde el mes pasado traía pláticas con el PRD Tlaxcala, incluso fue propuesto al Comité estatal para integrarse como representante de este partido ante el ITE, e incluso había platicas para una eventual candidatura a la diputación local y pluri, pero lo volvió a hacer, chaqueteó.

Resulta que rompió con el Sol Azteca porque llegó con la noticia de que había platicado en busca de acuerdos con la senadora morenista Ana Lilia Rivera y, sin empacho, anda presumiendo una foto junto con la aspirante, incongruente con su carta de despecho donde criticó las “convenencias” y de estar firme en los “principios” panistas. No cabe duda, un auténtico picaflor.    

BLA BLA BLA

Reducción de 13 por ciento en homicidios dolosos, 30% menos feminicidios, 78% de disminución de robos a casa habitación, 46% de baja en narcomenudeo, las violaciones disminuyeron 86% y la trata de personas se redujo 81% durante el sexenio. ¿Usted les cree?

Esas fueron las cifras triunfalistas del gobierno de Lorena Cuéllar al presentar el informe de incidencia delictiva del periodo enero-junio de este año que, como ve, no es del semestre, sino de lapsos que abarcan todo el sexenio para que les cuadren las cifras maquilladas.

Nada nuevo, las alabanzas no pararon, presumieron atención a las causas, pluralidad el clásico “somos ejemplo nacional”, ya sabe, alabanza en boca propia es vituperio.

No hablaron de cuatro importantes jefes criminales detenidos por fuerzas federales, tres de ellos aquí en la entidad, el otro en Nayarit, que confirman la operación en Tlaxcala del Cartel Jalisco Nueva Generación y de otros grupos como la Unión Tepito, tampoco dijeron nada del robo de quincenas a los trabajadores del C5i, a los que les pagan como si fueran proveedores, sin derecho a prestaciones ni reconocimiento oficial como empleados del gobierno estatal.