Deschavetado
31 de octubre - 2018

Por Edgardo Cabrera

El coordinador del PES en el Congreso, José Luis Garrido sigue sin entender la orden de su líder moral y próximo presidente de la República.

La indicación fue no ampliar la burocracia y hacer gobiernos austeros, sin embargo, ante la falta de trabajo legislativo se le ocurrió la “genial” idea de plantear ante el Pleno del Congreso que se metan a la nómina a los miembros del Consejo Consultivo de la Comisión Estatal de Derechos Humanos.

Pero no se conformó con simplemente proponer pagarles un sueldo proveniente del erario, sino que quiere que se les retribuya en la misma forma que al ombuscopión.

¿Sabrá acaso cuántos millones de pesos le costaría al presupuesto del organismo y a cuántos trabajadores tendrían que despedir para cumplir ese capricho?

En lugar de estarle buscando mangas al chaleco, Garrido debería empezar por contribuir a solucionar el conflicto en Ixtenco donde lo acusan de tener metidas las manos protegiendo al alcalde quien es de su mismo partido político.

Recordemos que la semana pasada mujeres indígenas acudieron hasta su cubículo en el palacio legislativo para exigirle que dejara de encubrir al edil, sin embargo, ante su negativa de atender a las inconformes éstas tuvieron que acostarse sobre el piso en señal de protesta.

Malagradecidos

Con un pie fuera del PT se encuentran los levanta dedos Castro y Michael quienes pensaron que por el simple hecho de calentar una curul podrían apoderarse de la dirigencia del partido y hacer su santa voluntad

Ambos cojean del mismo pie, son chaqueteros y traicioneros, y les bastaron un par de meses para meter cizaña dentro de la bancada utilizando a la ingenua Plumita quien, vale decir, además de ser la más joven del Congreso, también es la más susceptible a ser utilizada como marioneta tal y como lo hace su papá, sus hermanos y todos aquellos que le endulzan el oído.

Pues bien, aprovechando la coyuntura por el reparto de las direcciones técnicas y administrativas, quisieron darle un golpe de estado a Irma Garay y despojarla de la coordinación parlamentaria, argumentando que tomaba decisiones sin consultarlos, aunque en realidad su molestia era porque no les tocó una rebanada del pastel y le quedaron mal a su patrona: la vice gobernadora.

Pero poco les duró el gustó, una vez más Plumita fue manipulada y se les volteó a Castro y Michael quienes la querían imponer como coordinadora para que les sirviera a sus intereses.

Con ello simplemente se quemaron y, para su desgracia, ya analizan de nueva cuenta cambiar chaqueta, sin embargo Michael es mal vista no nada más en el PT, también en Morena donde les dio la espalda pese a ganar la curul representando a esas siglas dentro de la coalición; mientras que el ex perredista Castro, buenooo, el chiste se cuenta sólo.

Decepcionado

Manifiesto mi profunda tristeza al ver la mayoría de las curules vacías. Hemos llegado aquí para dignificar el Congreso, no para seguirlo ofendiendo”, fueron las palabras del presidente de la Cámara de Diputados, Porfirio Muñoz Ledo.

Y es que ayer el legislador mostró su indignación luego de que debiera declarar un receso de 15 minutos ante la falta de quórum al arrancar a las 11 de la mañana los trabajos de la sesión ordinaria.

Si Muñoz Ledo supiera lo que pasa en Tlaxcala seguramente le daría un paro cardíaco.

Y es que aquí sus correligionarios, quienes cobran por levantar el dedo, no solamente no tienen empacho en sesionar después de la hora establecida en el reglamento, sino que lo hacen de manera ilegal al ignorar la falta de quórum y desdeñar su trabajo para irse a comer “corteza de cerdo en salsa esmeralda”.