8 de octubre - 2026

El Auditorio Nacional de la Ciudad de México fue llenado con militantes, funcionarios, legisladores, fundadores, jóvenes y afiliados que forman parte de la estructura de la autollamada 4T.
Fuente: PROCESO
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- En el morenismo, el respaldo a Andrés Manuel López Obrador continúa prevaleciendo por encima del apoyo a la actual presidenta Claudia Sheinbaum. Esta vez se vio reflejado en el festejo de los primeros tres lustros de Morena como movimiento.
Morena festejó sus primeros 15 años de existencia en el mismo recinto donde se formalizó su creación. El Auditorio Nacional de la Ciudad de México fue llenado con militantes, funcionarios, legisladores, fundadores, jóvenes y afiliados que forman parte de la estructura de la autollamada 4T. El festejo de ayer no tuvo la presencia de las y los diputados federales, quienes se mantuvieron en la Cámara de Diputados defendiendo las iniciativas de la presidenta Claudia Sheinbaum.
La mandataria federal tampoco asistió al festejo debido a su posición “neutral” como titular del Ejecutivo y tampoco se vio a miembros de alto nivel de su gabinete. Sólo Luisa María Alcalde, exdirigente del partido y actual Consejera Jurídica de Presidencia, fue vista en las primeras filas.
La ausencia más destacada —aunque ya anunciada— fue la del líder moral y fundador del movimiento, Andrés Manuel López Obrador, del que se presentaron dos videos sobre su lucha. Uno más que el que se reprodujo sobre Claudia Sheinbaum.
Los gobernadores —que también fungen como consejeros nacionales— fueron mencionados en la presentación; sin embargo, no estuvieron presentes varios de ellos como Rocío Nahle (Veracruz), Delfina Gómez (Estado de México), Américo Villarreal (Tamaulipas), Graciela Domínguez (Sinaloa); entre otros.
El evento lució en las gradas con banderas de la comunidad LGBTQ+ y de Palestina. Mientras que las y los asistentes coreaban, mayoritariamente, el ya clásico “es un honor estar con Obrador”, y en menor medida, su adaptación al “Es un honor estar con Claudia hoy”.
Dicha diferenciación, que se ha reflejado en cierta fractura interna entre los puristas del lopezobradorismo y los ‘claudistas’, fue una de las encomiendas principales en el festejo, así como las peticiones para no olvidar los principios de actuación del morenismo.
“Cada error, cada diferencia interna es amplificada por un ecosistema mediático que sigue nuestros pasos y los interpreta con evidente malicia. La respuesta a ese desafío son la congruencia, la honestidad, la humildad y la madurez política. Quien representa a Morena representa una causa y nuestra conducta debe estar a la altura de esa responsabilidad, consciente del valor de nuestros principios, ningún morenista puede ir por la vida con redobles de triunfador”, expresó Durazo, presidente del Consejo Nacional del movimiento.
La encomienda también fue de Ariadna Montiel, dirigente del partido y leal a AMLO, que en su discurso de 29 minutos mencionó 10 veces a su líder moral, mientras que a Sheinbaum la pronunció sólo tres veces.
“Todos debemos honrar el legado de Andrés Manuel. Todos estamos obligados a seguir actuando con humildad, con austeridad y a ras de piso. Y esta ética de la que hablamos también nos obliga a preguntarnos ¿Por qué queremos el poder? Nos toca reflexionar a cada uno de nosotros”, cuestionó la dirigencia.
Por otro lado, Alfonso Durazo sí hizo hincapié en el respaldo a Sheinbaum:
“Acompañemos con esa fuerza a nuestra presidenta Claudia Sheinbaum sin regateo alguno (…) Nuestra presidenta destaca por gobernar sin espectáculos ni aspavientos. Ha demostrado que se puede ejercer el poder con firmeza, sin perder la serenidad, defender a México sin renunciar al diálogo y sostener principios sin convertir las diferencias en una confrontación permanente”, dijo el también gobernador de Sonora.
En el evento también tuvieron espacio con el micrófono el exgobernador Cuitláhuac García, hoy director general del Centro Nacional de Control de Gas Natural (CENAGAS); el cineasta afín al partido, Epigmenio Ibarra, y la vocera del partido Camila Martínez.
El evento tuvo el desdén del senador Adán Augusto López y Andrés Chávez Treviño, ambos parte del llamado ‘Grupo Tabasco’. Sin embargo, sí acudió—y se robó los reflectores— el exsecretario de Organización del partido, Andrés Manuel López Beltrán, quien reapareció tras casi cinco meses sin estar en eventos públicos del partido por polémicas relacionadas con el retiro de su visa estadounidense y nexos con empresarios relacionados con supuestas redes delictivas.
En los discursos, también se habló del peligro que representa para México la ultraderecha y el neofascismo:
“La derecha y la ultraderecha nacional e internacional asedian a nuestro proyecto de transformación. Están ciertamente mermados, pero volverán a mirar hacia afuera, como siempre lo han hecho, confirmando una vez más por qué el poder no puede quedar en sus manos”, señaló Durazo.
El tema de la coalición electoral también cobró relevancia, pues el partido se encuentra en medio del proceso interno para escoger a las fichas que llevará a las boletas electorales en 2027, las elecciones más grandes en la historia democrática del país. En ese sentido, Durazo pidió que no se rompa la alianza política y electoral con el Partido del Trabajo y el Partido Verde.
“Estamos moral y políticamente obligados a continuar juntos. No solo por nuestra propia conveniencia y fortaleza política, sino porque los objetivos superiores de la alianza siguen vigentes. Lo que está en juego es algo más que un simple ciclo electoral, es la continuidad de un proyecto de transformación”, expresó. Ello, previo a la sesión del Consejo Nacional que se llevará a cabo el próximo sábado y donde el tema principal será cómo se mantiene la alianza.

