Tiempos difíciles para la cultura: Ediciones Era anuncia su cierre por bajas ventas, ¿a quiénes publicó?
18 de agosto - 2026

La casa Ediciones Era dio a conocer que tras el cierre de librerías que hacían posible sus subsistencia detendrá sus operaciones tras 66 años de formar parte de la industria.

Fuente: EL UNIVERSAL

‘Era el peor de los tiempos’… para la literatura. Ediciones Era, la casa que en 66 años de historia publicó a José Emilio Pacheco, Carlos Monsivais, Elena Poniatoska, Nellie Campobello, José Revueltas y Carlos Fuentes anunció su cierre de operaciones este 17 de agosto tras bajas ventas luego de la pandemia de Covid-19.

“El equipo de Ediciones Era les informa que la editorial suspenderá sus actividades y a partir de este momento irá cerrando cuentas con todas las librerías y puntos de venta que tienen sus libros”, explicó la editorial en un comunicado.

El cierre sucede cuando la Cámara Nacional de la Industria Editorial Mexicana (CANIEM), en el reporte Indicadores del Sector Editorial Privado en México 2024-2025, explica que en 2024 se produjeron en el país 20 mil 54 títulos, 15 por ciento menos que en el año previo.

“Hoy, a 66 años de la publicación del primer libro de Ediciones Era, nos vemos en la necesidad de reconocer que el mercado del libro ha cambiado tanto que no nos permite vivir de las ventas de nuestros libros”, añadió.

“Nuestros agentes (representantes) se irán poniendo en contacto con cada uno de ustedes con el fin de llevar a cabo este proceso lo más ágilmente posible”, señaló.

‘Aquí leí a Pacheco’: escritores y lectores lamentan cierre de Ediciones Era
En redes sociales, miembros de la industria editorial, escritores, poetas y lectores lamentaron la noticia.

“Una de las noticias más tristes de la historia editorial de México. Gracias a Marcelo Uribe, Adriana Dorantes y Michelle Pérez-Lobo por el enorme esfuerzo que hicieron durante los últimos años para intentar salvar el proyecto. Nos harán mucha falta”, comentó el escritor y promotor cultural Julián Helbert.

Alma Delia Murillo, autora de La cabeza de mi padre y Raíz que no desaparece escribió: “Siempre será una pérdida que una editorial que sobrevivió a tanto anuncie su final, especialmente porque fue fundacional y formativa para muchos de nosotros como lectores”.

“Aquí leí a José Emilio Pacheco, a José Revueltas, a Nellie Campobello y por supuesto a la maravillosa Coral Bracho. Aquí está la memoria histórica que tanto buscamos preservar, en quienes en torno a la literatura nos organizamos para editar a otros”, lamentó la poeta y cronista Olivia Oropeza.

¿Por qué cayeron las ventas de Era?: Red de librerías desapareció en pandemia de Covid
La casa editorial explicó que la red de librerías que existía antes de la pandemia y que garantizaba su subsistencia desapareció, al grado de que las ventas “se desplomaron hasta ser apenas del 25 por ciento de lo que eran antes”.

“Estos últimos seis años hemos peleado de mil maneras para mantener la editorial viva, pero los ingresos para lograrlo no han llegado”, detalló.

La casa editorial añadió que con muchos esfuerzos pagaron varias deudas en las que incurrieron durante la pandemia, pero, aun así, las cantidades que deben siguen creciendo. “Vendimos la casa de Era en la colonia Roma y gracias a eso, en este momento, estamos en condiciones de hacer algunos pagos y de detener la operación de la editorial para no caer en deudas impagables”, sostuvo.

“Les agradecemos todos los años de trabajo conjunto. El espacio que les han dado a nuestros libros y el interés en nuestro sello, nuestros autores y nuestros temas a lo largo de las décadas. Ha sido un privilegio contar con ustedes”, finalizó la histórica editorial.

El módulo sobre lectura del INEGI indica que el porcentaje de la población alfabeta mayor de 18 años que lee cayó del 84.2 por ciento de 2015 a 69.6 en 2024, una reducción de 14 lectores por cada cien personas en una década.

En la misma tendencia está la población alfabeta que asistió a una librería: mientras en 2015 iba el 21.1 por ciento, en 2024 fue el 13.8 por ciento, así que 86 de cada cien personas alfabetas no pisan una librería.