PERO ¿QUÉ NECESIDAD?
5 de junio - 2026

Por Edgardo Cabrera

Vaya papelón que jugó el presidente del Instituto Tlaxcalteca de EleccionesEmmanuel Ávila luego de que el 22 de abril se quitó la playera de árbitro, se puso la camiseta guinda, usó su voto de “calidad” en el Consejo General y desechó un acuerdo de la Comisión de Quejas y Denuncias de ese mismo organismo que ordenaba medidas cautelares contra el alcalde capitalino, Alfonso Sánchez García, la senadora Ana Lilia Rivera y el partido Morena, tras una queja del PRD.

Fue el Pleno del Tribunal Electoral de Tlaxcala quien le corrigió la plana el miércoles, ordenó reponer el procedimiento y evidenció que Emmanuel y las Consejeras Electorales Anakaren Rojas y Brenda Barrón, actuaron sin agotar los principios de legalidad, exhaustividad y debida motivación, particularmente en esto último, al rechazar borrar bardas y retirar lonas y espectaculares con propaganda atribuida a los denunciados, como medida cautelar.

En aquella penosa sesión Ávila González alegó que era incongruente tal determinación y que no se conocía la autoría de la propaganda, ello le valió que el TET le dijera al ITE que no existió una debida justificación y motivación fundada en principios legales, es decir, actuaron sobre las rodillas y ahora deberán enmendar el error.

Tras el revés en el tribunal, horas más tarde sesionó el pleno del Instituto Electoral de Tlaxcala para resolver otras quejas promovidas por el ciudadano Justino Cuatecontzi, quien denunció la existencia de una estrategia propagandística a favor del alcalde capitalino y, ahora sí, con tal de no ser exhibidos, ordenaron medidas cautelares para retirar en un plazo máximo de 48 horas un total de 95 bardas y tres espectaculares distribuidos en diversos municipios de la entidad.

AL GATO Y AL RATÓN

Por lo pronto el daño está hecho, ya que lo que interpretarían algunos como una correcta aplicación de la justicia electoral, en realidad parece todo un plan para tolerar la propaganda adelantada de todos los actores políticos de Morena, hay quejas que datan desde finales del año pasado, otras de enero. Tuvo que pasar medio año para ordenar su retiro.

Con al menos seis meses de presencia el objetivo se logró, Tlaxcala conoce a los aspirantes morenistas a suceder a Lorena Cuéllar y las encuestas así lo refieren, la última en llegar a la carrera fue la empresaria Dulce Silva, ella sí, hasta su foto puso en miles de cartulinas y cientos de bardas que la ayudaron a subirse a las mediciones.

Emmanuel Ávila enfrenta un merecido juicio político promovido por el PRI por su actuación parcial, seguramente nada le pasará, el oficialismo lo protege, pero su credibilidad está por los suelos.

No tardan en replicar lo mismo los tiradores a una diputación local, alcaldía o curul federal, ya vieron la ruta, gozarán de varios meses de propaganda adelantada. Insisto, el daño ya está hecho. 

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