10 de marzo - 2026

Según el modelo desarrollado por el matemático mexicano Rafael Prieto-Curiel, para sostener su estructura los cárteles necesitan incorporar entre 350 y 370 nuevos integrantes cada semana.
Fuente: LA SILLA ROTA
Un análisis basado en modelos matemáticos sugiere que los cárteles del narcotráfico en México están creciendo porque logran reclutar más integrantes de los que pierden cada año. De acuerdo con una investigación difundida por la revista científica Nature, estas organizaciones incorporaron miles de nuevos miembros recientemente, superando con amplio margen las bajas por enfrentamientos o arrestos.
El estudio, encabezado por el matemático mexicano Rafael Prieto-Curiel, estima que tan solo en 2021 los cárteles reclutaron alrededor de 19 mil 300 personas, mientras que perdieron cerca de 12 mil 200 integrantes debido a muertes en conflictos o a detenciones por parte de autoridades.
Esta diferencia significa que, incluso con operativos de seguridad y encarcelamientos, las organizaciones criminales mantienen una ganancia neta de más de 7 mil miembros en un solo año, lo que explica en parte por qué su tamaño ha seguido aumentando durante la última década.
Según el modelo desarrollado por los investigadores, para sostener su estructura los cárteles necesitan incorporar entre 350 y 370 nuevos integrantes cada semana. Este ritmo de reclutamiento permite compensar las pérdidas derivadas de la violencia interna, los enfrentamientos con autoridades y las sentencias judiciales.
Los resultados cuestionan la efectividad de las estrategias centradas principalmente en capturas o encarcelamientos. Aunque miles de integrantes son detenidos o mueren cada año, las organizaciones criminales logran reemplazarlos con relativa rapidez, lo que mantiene intacta su capacidad operativa.
El estudio también señala que el tamaño total de los cárteles en México habría pasado de 115 mil miembros en 2012 a unos 175 mil en 2022, lo que los convierte en uno de los mayores empleadores informales del país.
Para los investigadores, esta dinámica muestra que el crecimiento de las organizaciones criminales no depende únicamente de su capacidad de violencia, sino también de su flujo constante de reclutamiento, que les permite expandirse pese a las acciones del Estado.
Prieto-Curiel sostiene que comprender estas dinámicas mediante modelos matemáticos puede ayudar a diseñar políticas públicas más efectivas, enfocadas no solo en detener a integrantes de los cárteles, sino también en reducir las condiciones que facilitan su reclutamiento.
