#LordProtocolos
30 de abril - 2026

Por Edgardo Cabrera

Luego de los mensajes amenazantes que la semana pasada aparecieron en instituciones educativas de Apizaco, Calpulalpan y Huamantla, la Secretaría de Educación Pública del estado respondió con un protocolo, ¡ah!, y un foro de Salud Mental en el Instituto Tecnológico de Apizaco, ya con eso tratan de subsanar su torpeza durante el día de los incidentes que incluyó un llamado a “no caer en psicosis”, pero nula información oficial precisa a la comunidad escolar. 

El nuevo protocolo es para la “revisión de los útiles escolares para escuelas del nivel básico y medio superior”, y basta revisarlo para constatar que es un refrito más, un copy paste de plantillas oficiales federales o replicadas entre estados, no está diseñado específicamente para la realidad de Tlaxcala, aunque justifican que le dio su visto bueno la Comisión Estatal de Derechos Humanos que, ya saben, a servicio de quién está.

Al que le gusta le digan doctor y firma el documento, no cita las fuentes de las cuales copiaron y pegaron, así la descarada piratería, como otros tantos documentos, “protocolos” los llaman, que no han servido más que para justificar imposiciones en algunos casos, ocurrencias en otros, omisiones en unos más y politiquería descarada, como cuando andaba propagandeando con su campaña del HMHumanismo Mexicano, nada casual con las iniciales de Homero Meneses.

El nuevo protocolo, además de pirata, está en el filo de riesgos legales ante derechos vulnerados, mire, revisar mochilas es inspeccionar pertenencias y posiblemente atentarían con el derecho a la privacidad; si bien pedirían el consentimiento parental, los “samaritanos inspectores” se enfrentarán a denuncias por la violación de los derechos del menor; al buscar objetos prohibidos, se puede alegar criminalización anticipada y riesgo de estigmatización.

Ese mentado documento no fue producto de una consulta estudiantil, extraño, sobre todo para quien predica con aquellas frases trilladas lopezobradoristas del “pueblo manda”, ya verá cuánto dura su operativo mochila. Al tiempo.     

Interesante será conocer los comités de revisión de útiles escolares, cuántos se aventarán el paquete, cuando tenemos una autoridad que termina por dejar a su suerte a paterfamilias, trabajadores de la educación y alumnos cuando les estallan conflictos, recuerda el caso del Cobat de Apizaco donde hubo un intento de homicidio.  

NO OLVIDAMOS

En eso de los protocolos fallidos, no hace mucho fuimos testigos de otro que, como este, lanzado a botepronto, para irse anticipadamente de vacaciones invernales y regresar con ocurrencias como la de convertir a los presidentes de comunidad en el termotasto para la suspensión de clases o retraso en el horario de entrada por los fríos y riesgo de enfermedades, NUNCA operó.

Recuerda el otro, el de la burla para las estudiantes con discapacidad, al que incluso le puso el nombre de “Berenice”, menor víctima de discrimación y revictimación por parte de las autoridades.

También han existido contra la comida chatarra, para frenar los robos en escuelas, para prevenir el consumo de drogas y alcohol, la violencia escolar, y hasta hay protocolos internos para reprimir las protestas de trabajadores.

De los mensajes amenazantes, por cierto, dicen que hay cuatro carpetas de investigación y, según la Fiscalía General de Justicia del Estado, están a punto de dar con los responsables, aunque los peritajes y recabación de indicios los hicieron muchos días después de la aparición, fieles a su constumbre, espero no fabriquen culpables. Más que protocolos, se requiere dar con los culpables y sancionarlos ejemplarmente, se trata, simplemente, de hacer valer la ley.