4 de mayo - 2026

La incursión de agentes de EU en México para participar en operativos contra el narco en Chihuahua, que terminó el 19 de abril en un incidente que dejó cuatro muertos, entre ellos dos agentes de la CIA, confirma la impotencia federal para contener a agentes estadounidenses en el país.
Fuente: PROCESO
Los dos agentes de la Agencia Central de Inteligencia (CIA) que murieron en la Sierra Tarahumara se infiltraron en un operativo organizado por esa corporación estadounidense como parte de la tarea que le dio el presidente Donald Trump para enfrentar a los cárteles de la droga en México al ser consideradas organizaciones terroristas.
El operativo, organizado para desmantelar un megalaboratorio de drogas sintéticas en el Triángulo Dorado de la droga, se realizó con información recopilada por la CIA y la participación de al menos dos de sus agentes que iban armados, según fuentes de seguridad cercanas al caso en México y Estados Unidos.
Aseguran que la presencia de efectivos del Ejército mexicano fue para dar seguridad perimetral, sin que intervinieran más allá durante la operación. Según el gobierno de Chihuahua, los soldados pertenecen al cuartel militar de Guachochi, de donde salieron ocho unidades de la Sedena con aproximadamente 50 elementos, bajo el mando de un mayor y un coronel.
El secretario de la Defensa Nacional, general Ricardo Trevilla, precisó que participaron 50 elementos del Ejército, pertenecientes a la 42 Zona Militar —de los batallones 66, de Delicias, y 75, de Parral—, que se encontraban en Guachochi, cerca del lugar del desmantelamiento. Subrayó que los agentes de la CIA no entraron a instalaciones militares ni tuvieron contacto con los soldados.
“No es extraño que haya habido presencia de militares porque hay buena relación con ellos y se les pidió apoyo para asegurar la zona. Estuvieron ahí por seguridad”, señalaron fuentes consultadas. Añadieron que no hubo enfrentamientos, ya que el laboratorio estaba abandonado, por lo que tampoco hubo detenidos.
Los testimonios recabados detallan que en total participaron 56 elementos y que durante el operativo todos portaban uniforme y capucha policial de la Secretaría de Seguridad Pública del Estado de Chihuahua, incluidos los agentes de la CIA, quienes también iban armados.
Las fuentes consultadas aseguran que la acción fue diseñada por la CIA, que ahora participa en el combate a los grupos del narcotráfico mexicanos, luego de que en enero de 2025 el gobierno de Donald Trump los designara como “organizaciones terroristas extranjeras”, al considerarlos una amenaza para la seguridad nacional de Estados Unidos.
El operativo tuvo lugar en el municipio de Morelos, ubicado en el Triángulo Dorado, en la sierra donde convergen los estados de Chihuahua, Durango y Sinaloa, una región históricamente controlada por el Cártel de Sinaloa. Fuentes de seguridad indican que la zona donde se destruyó el laboratorio es del dominio de “Los Chapitos”, en conflicto con “Los Mayos”, y que es la primera operación de este tipo en esa parte de Chihuahua.
Una fuente señaló que la CIA no realiza entrenamientos para el uso de drones, en referencia a declaraciones del entonces fiscal estatal César Jáuregui, quien había atribuido la presencia de agentes estadounidenses a labores de capacitación.
Jáuregui había declarado inicialmente que elementos del Ejército mexicano y de la fiscalía participaron en el desmantelamiento del mayor laboratorio de drogas sintéticas en la zona, y que los dos “oficiales instructores” de la Embajada de Estados Unidos en México fallecieron en un accidente al regresar del operativo.
