De mal en peor
28 de agosto - 2018

Por Edgardo Cabrera

Si bien aún no queda firme la determinación del Tribunal Electoral del Poder Judicial de la Federación, el PRI está con un pie fuera del Congreso local, luego de que la Sala Regional determinara quitarle la única diputación plurinominal que tenían derivado de la elección del pasado 1 de julio.

En la sesión del domingo, la priista Zonia Montiel Candaneda fue bajada de la curul de representación proporcional y en su lugar fue colocada Inés Carvente Báez del Partido Alianza Ciudadana

Ante ello el tricolor de inmediato se inconformó y adelantó que recurrirá a la Sala Superior del TEPJF para tratar de recuperar el escaño que –dicen- legítimamente les corresponde.

Será antes del jueves cuando dicha instancia resuelva en definitiva, sin embargo en este momento los nervios están a flor de piel ya que, de confirmarse el revés, por primera ocasión en su historia el PRI no contará con ningún diputado en el Congreso del estado, algo que nunca había ocurrido, ni en los tiempos en que fueron oposición.

Ahora en su triste realidad, encabezan el poder Ejecutivo pero su representación en el poder Legislativo se esfumó.

En caso de que la Sala Superior confirme la sentencia de la Sala Regional, será la gota que derrame el vaso en la dirigencia estatal la cual también pasará a la historia como la de peores resultados en una elección al haber perdido todo, desde la federal, hasta la local, dejando descobijado al gobernador que es de su partido.

Ocurrencia

En su momento lo cuestionamos y ahora el tiempo nos da la razón, resulta que en una de tantas ocurrencias, la actual legislatura local avaló una iniciativa planteada por el Partido Nueva Alianza, en particular, por la diputada Sandra Corona, mediante la cual se estableció que el Estado entregara uniformes escolares de forma gratuita.

La legisladora no buscaba el bienestar de los alumnos del sistema público, lo que en verdad quería era tener reflectores y ganar simpatizantes para su causa que –en esos momentos- era la búsqueda de una diputación federal.

La iniciativa panalista nació sin recursos, ya que en la misma se estableció que la entrega de los uniformes sería en función de la disponibilidad económica del estado que, para este año, resultó insuficiente de ahí que no se entregaran dichas prendas de vestir.

Pero lo peor del caso, es que la legisladora y su partido nunca se preocuparon por apuntalar un reglamento para la entrega de uniformes que estableciera desde el proceso para la captura de las tallas de los educandos, pasando por cuestiones tan complejas como los colores de las prendas y el diseño, y hasta el mecanismo logístico para la compra, distribución y entrega de los mismos

Vale decir que solamente por la adquisición de la ropa se estimó una inversión de al menos 130 millones de pesos, misma cantidad que se tiene presupuestada para el sistema estatal de becas en este año.

Es claro que todo se trató de un planteamiento electorero que le está resultando cada vez peor a Sandra Corona y para muestra su derrota en las elecciones de julio pasado.

Lo dicho

Por cierto que, también en su momento, se sugirió que en lugar de establecer la entrega de uniformes escolares gratuitos se eliminara su obligatoriedad y que, por el contrario, se planteara un código de vestimenta para los alumnos que incluyera, quizá, el uso de un suéter o playera que distinguiera a los estudiantes de una y otra escuela.

Sin embargo los del Panal insistieron en su iniciativa de los uniformes que para el ciclo escolar 2018-2019 es letra muerta.