DE CLÓSET
1 de julio - 2026

Por Edgardo Cabrera

Vaya revuelo que causó Beatriz Paredes Rangel entre la clase política priísta, y la priísta de clóset, que no pudo resistir acudir al besamanos y la zalamería tras presentar un libro, su libro, el de sus memorias en la gubernatura que dejó inconclusa, por cierto, tras solicitar licencia al cargo a nueve meses de concluir el periodo por el que fue electa en el año de 1986.

La historia contada asegura que el innombrable Carlos Salinas de Gortari operó la remoción de Beatriz para despejarle el camino a José Antonio Álvarez Lima e imponerlo como gobernador; el ahora senador morenista, no pertenecía al grupo de la casta que formó Emilio Sánchez Piedras.

A cuatro décadas de la elección que llevó a Paredes Rangel a convertirse en la primera mujer gobernadora de Tlaxcala durante la hegemonía priísta cuando la verdadera lucha se daba al interior del partido, no en las urnas donde simplemente llegaban al mero trámite, la historia se repite, es cíclica y ahora vemos a los morenistas, en su mayoría priístas que guardaron en el clóset sus chalecos, aplicar los mismos métodos antidemocráticos.

Por ello el martes en las instalaciones de la UAT, bastión de otro priísta, Héctor Ortiz, pero ahora con partido político propio, desfiló esa “nueva” clase que es la misma del pasado nada más que ahora con sus junior en el poder.

En primer lugar, Lorena Cuéllar Cisneros, la nieta de dos ex mandatarios estatales priístas y quien intenta emular a la verdadera jefa moral de los tricolores, quizá también la veremos yéndose antes de la gubernatura, porque como en el pasado, la sombra presidencial pesará más que el capricho personal y la búsqueda de protección ante el fracaso de su administración.

Pero la lista de los asistentes a rendir homenaje fue extensa, por ejemplo, el diputado federal petista, Alejandro Aguilar y el alcalde capitalino con licencia, Alfonso Sánchez García, aspirantes inscritos al proceso interno de Morena a la candidatura a la gubernatura ahí estuvieron; no podía faltar el nepótico cuñado de Lorena y secretario de Turismo, Fabricio Mena, como tampoco el ahijado morelense, Luis Antonio Ramírez, otros con entrañas tricolores.

También ahí estuvieron priístas que no han querido guardarse en el clóset para desfilar en Morena, como la senadora Anabell Ávalos, por cierto, acomodada en el auditorio delante de su ex correligionaria Cuéllar Cisneros.

NI INVITADOS, NI QUERÍAN 

Por cierto, quien no acudió, bueno, ni invitación le enviaron, fue la senadora morenista con licencia Ana Lilia Rivera, voluntaria o involuntariamente, marcó así distancia con los priístas y los priístas de clóset.

La también aspirante a la candidatura a la gubernatura dentro del proceso interno de su partido, es impulsada por José Antonio Álvarez Lima, el mismo que le conté al principio que fue impuesto por Salinas de Gortari en la gubernatura, por ello le digo, que la historia es cíclica. 

https://www.youtube.com/shorts/T5i5qQmclb0