Muro de los lamentos
11 de julio - 2018

Por Edgardo Cabrera

Apenas terminó la elección y el cómputo de los resultados de la jornada del 1 de julio, y en todos los partidos políticos comenzaron los lamentos y las exigencias de limpias, eso sí, nadie asume su parte de responsabilidad.

Los del PRI fueron los primeros en advertir que habrán sanciones y expulsiones para aquellos que los traicionaron, pero a una semana de la declaración emitida por el dirigente estatal Roberto Lima, vía un comunicado de prensa, no hay nada, parece que todo quedó en llamarada de petate.

En tanto que marianistas y beatricistas han iniciado un soterrado movimiento en busca de hacerse del control de la dirigencia estatal, y de varios comités municipales, sin tomar en cuenta que en Tlaxcala sigue en funciones su líder moral.

Aliados

En el PAN la situación anda por las mismas, resulta que, ni tardo ni perezoso, el Ángelote de Apetatitlán reactivó su sueño de ser dirigente estatal del albiazul y cobrar con ello revancha a Adriana Dávila a quien responsabiliza de no meter las manos para hacerlo senador plurinominal.

Sin embargo, para su desgracia, la aún senadora y próxima diputada federal ya les mostró a sus detractores que es capaz de ganarles las disputas internas con votos y en los tribunales, sino pregúntenle a la diputada plurinominal electa, Leticia Hernández.

Además, su alianza con Adolfo Escobar la ha fortalecido al interior de su partido, tan es así que por ello el ex alcalde puso al regidor capitalino con licencia, Omar Miltón López, uno de sus incondicionales, en la lista de pluris local y ahora será también diputado.

De ahí que ante la inminente salida de Carlos Carreón de la dirigencia estatal, ante el vencimiento de su periodo, no será raro que Adriana y Adolfo mantengan su alianza para colocar a uno de sus alfiles al frente de los azules, y suena fuerte Damián Mendoza.

Qué necesidad

Los diputados locales  aplicaron rudeza innecesaria a los suplentes que “osaron” iniciar un proceso legal para ser integrados a funciones de propietarios tras la salida de los 11 que buscaban su reelección o que competían por un escaño federal.

Nunca existió la intensión de llamarlos a tomar protesta, alargaron el litigio y estiraron la liga lo más que pudieron.

Fue hasta el martes de la semana pasada, dos días después de la elección, que la Comisión Permanente que encabeza el diputado Juan Carlos Sánchez acató las órdenes de los tribunales, vale decir que ya con una multa económica encima y varias amonestaciones.

Pero la toma de protesta fue una burla ya que tenían tramitados ocho oficios de los legisladores propietarios que perdieron en la elección demandando su ingreso y, dado que la ley los asiste, simplemente tenían que presentar ese documento para ser reintegrados de forma inmediata.

Con ello René Carmona Serrano, Luis Antonio Cruz Zárate, Ana Karen Tlalpa Herrera, Fernando Tamayo Chavero y Genaro Flores solamente gozaron del título de diputados propietarios por dos horas, ya que fue ese lapso el que bastó para que la Comisión Permanente convocara a una nueva sesión para darle formal entrada a los oficios de Enrique Padilla Sánchez, Ignacio Ramírez Sánchez, Mariano González Aguirre, Eréndira Cova Brindis, Fidel Águila Rodríguez, Dulce María Ortencia Mastranzo Corona, César Fredy Cuatecontzi Cuahutle, y Adrián Xochitemo Pedraza.

Luego el miércoles de hace ocho días pretendían hacer lo mismo con Nahim Burgos quien no asistió un día antes al llamado por problemas de salud, por lo que fue de nueva cuenta convocado para tomarle protesta en una sesión matutina convocada para antes de las 9 de la mañana, sin embargo el suplente evitó ser víctima de la misma burla.

Al final del día quedó claro que los diputados no tenían la necesidad de convertir esto en una novela de desencuentros, si bien el efecto AMLO derrotó al grupo que buscaba escalar a un nuevo cargo o reelegirse, la bronca con sus suplentes (quienes en 2016 trabajaron en conseguirles apoyos) también les pegó para hundirse en la votación al quedar relegados hasta en terceros lugares.