26 de agosto - 2026
La organización criminal ya opera en 206 municipios de 11 estados; un análisis de Víctor Manuel Sánchez señala que Tlaxcala forma parte de su reciente expansión territorial.
Por Stephany Rodríguez
La Nueva Familia Michoacana se ha consolidado como la tercera organización criminal más grande de México, con presencia en 206 municipios de 11 entidades federativas, de acuerdo con un análisis publicado por Animal Político y elaborado por el investigador Víctor Manuel Sánchez Valdés.
El estudio advierte que el grupo criminal ha mantenido un crecimiento sostenido durante los últimos años y que, a diferencia del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y el Cártel de Sinaloa, actualmente enfrenta una menor presión por parte de las autoridades.
Dentro de este proceso de expansión destaca Tlaxcala, entidad en la que la Nueva Familia Michoacana tendría presencia en dos municipios, según la información recopilada por Sánchez Valdés. El estado forma parte de una segunda etapa de crecimiento territorial emprendida por la organización a partir de 2022.
El análisis señala que, después de consolidar su presencia en Guerrero, Estado de México y Morelos entre 2014 y 2019, la organización dirigió su expansión entre 2019 y 2022 hacia la Ciudad de México y Michoacán. Posteriormente, desde 2022, comenzó a buscar nuevos mercados y territorios en Puebla, Hidalgo, Veracruz, San Luis Potosí, Querétaro y Tlaxcala.
En el desglose territorial, el Estado de México concentra la mayor presencia de la organización, con operaciones identificadas en 78 municipios, seguido de Guerrero con 40, Michoacán con 30 y Morelos con 22. Hidalgo registra 12 municipios, Ciudad de México nueve, Puebla seis, Veracruz y San Luis Potosí tres cada uno, mientras que Tlaxcala registra dos municipios y Querétaro uno.
Sánchez Valdés identifica cuatro factores detrás del crecimiento de la organización: su capacidad para establecer alianzas estratégicas con otros grupos criminales, el aprovechamiento de vacíos de poder dejados por organizaciones debilitadas, un sistema de control territorial que incluye la presunta cooptación de autoridades y cuerpos policiales, y su adaptación a distintos mercados ilícitos.
Entre las actividades atribuidas al grupo se encuentran el robo de combustible, la producción y tráfico de drogas sintéticas y fentanilo, la extorsión de empresas mineras y ganaderas, así como el tráfico de armas.
El investigador advierte que la expansión podría continuar hacia otras regiones del país, particularmente ante el debilitamiento de sus principales competidores. En este escenario, Tlaxcala aparece dentro del mapa de expansión reciente de la Nueva Familia Michoacana, pese a que durante años las autoridades y análisis sobre seguridad la identificaron principalmente como una organización de carácter regional.
El estudio concluye que el crecimiento territorial registrado en los últimos años obliga a modificar esa percepción y a prestar mayor atención a la capacidad de expansión de la organización criminal, particularmente en los estados donde recientemente ha comenzado a establecer presencia.


