17 de agosto - 2026

Mary Anastasia O’Grady sostiene que los lineamientos sobre derechos de las audiencias convertirían al gobierno en “árbitro de la verdad” y son parte de un “lento estrangulamiento del pluralismo democrático”
Fuente: PROCESO
Columnista de The Wall Street Journal acusa al gobierno de Sheinbaum de buscar “amordazar” a los medios (Miguel Dimayuga)
CIUDAD DE MÉXICO (apro).- El The Wall Street Journal criticó las medidas del gobierno de la presidenta Claudia Sheinbaum para «amordazar” los medios de comunicación y advirtió que se trata de un «lento estrangulamiento del pluralismo democrático en México”.
A tres semanas del anuncio oficial de los lineamientos para “garantizar la protección de los derechos de las audiencias”, el debate sobre la libertad de expresión en México está tomando fuerza a nivel internacional.
La iniciativa, que forma parte de la nueva Ley en Materia de Telecomunicaciones y Radiodifusión, fue catalogada por el The Wall Street Journal como una estrategia para «amordazar» a la prensa y convertir al gobierno en un “árbitro de la verdad”.
Los lineamientos generales fueron propuestos por la Comisión Reguladora de Telecomunicaciones (CRT) que, a diferencia del extinto y autónomo Instituto Federal de Telecomunicaciones, es un organismo integrado en el gobierno federal.
“Sheinbaum afirma que la iniciativa sobre los derechos de la audiencia (…) está diseñada para proteger al público de las noticias falsas. Sin embargo, al convertir a un organismo gubernamental en árbitro de la verdad, la medida de la presidenta da luz verde a la censura”, escribió la columnista Mary Anastasia O’Grady en su artículo del The Wall Street Journal.
Asimismo, indicó que la iniciativa forma parte del “lento estrangulamiento del pluralismo democrático” en el país por parte de Sheinbaum y Morena.
“Este autoritarismo creciente que Andrés Manuel López Obrador denominó ‘la Cuarta Transformación’ (4T) continúa. Sheinbaum insiste en que defiende las normas democráticas. Pero bajo su liderazgo, la maquinaria de Morena está utilizando sus afilados dientes y garras para destrozar cualquier protección que aún quede de la libertad individual y el Estado de Derecho”, se lee en el artículo.
La lista negra del régimen y la respuesta gubernamental
El debate aumentó tras la reciente exhibición pública de lo que se ha denominado la «lista negra» del régimen. En una conferencia matutina, la consejera jurídica de la Presidencia, Luisa María Alcalde, difundió una lista con los nombres de 40 personas, así como de 13 medios, nombrándolos «originadores» de una red coordinada de ataques contra la 4T.
Alcalde insiste en que no se trata de una “lista negra”, sino de un «análisis sobre cómo funciona un ecosistema digital de amplificación artificial de tendencias y quiénes aparecen en este ecosistema”.
Frente a los múltiples señalamientos, Sheinbaum sostuvo que en su gobierno existe «la mayor libertad de expresión de la historia» y que a nadie se le silencia. Sin embargo, en su discurso, ha reiterado la encuesta de De las Heras, según la cual cerca del 80% de personas consultadas piden la sanción a medios de comunicación que consideren que mienten.
Por su parte, la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH), organismo presidido por Rosario Piedra Ibarra, descartó que los lineamientos sean “un intento de censura o represión” y descalificó a quienes han cuestionado la disposición.
“Quienes más acusan de ‘censura’ a este intento por fortalecer el Estado de Derecho y la democracia, son quienes se han beneficiado económica y políticamente de difundir, sin consideración de las audiencias y en su directo detrimento, mentiras, tergiversaciones y opiniones particulares o de grupo, como verdades absolutas e incuestionables”, señaló la CNDH.
Aunque estos puntos no fueron referidos en el artículo de O’Grady, la columnista recordó que Morena se enfrentará a las elecciones de 2027, donde el tema de los presuntos vínculos de los políticos morenistas con el crimen organizado toma especial importancia:
“La corrupción podría convertirse en un tema candente de la campaña y controlar el discurso en las ondas de donde la mayoría de los mexicanos obtienen sus noticias, de los noticiarios, esto sería crucial para el partido. Sheinbaum está intentando adelantarse a este problema, silenciando a los críticos”, afirmó O’Grady.
Aunque aún se están debatiendo las multas que se impondrían a la prensa crítica, el artículo señala la posibilidad de que los medios recurran a la autocensura para evitar sanciones.
“No cabe duda del poder que tendrá el Estado para controlar la radio y la televisión. La indignación de los demócratas mexicanos que defienden la libertad de expresión ha sido extraordinaria. (…) Quizás sea un milagro que, tras años de Morena en la presidencia, aún queden vestigios de libertad en México. ¿Hasta cuándo? Nadie lo sabe”, concluyó O’Grady.

