19 de junio - 2026

La falta de estadísticas sobre animales muertos en vías férreas evidencia un vacío en la documentación de los riesgos que enfrentan miles de perros en situación de calle en la entidad.
Por Stephany Rodríguez
En Tlaxcala, los accidentes que involucran a mascotas suelen asociarse con atropellamientos en carreteras, envenenamientos, lesiones derivadas de maltrato o ataques entre animales. Sin embargo, existe una problemática poco documentada que permanece fuera de los registros oficiales: la muerte de perros en situación de calle arrollados por trenes de carga.
La situación se presenta en municipios donde las vías férreas atraviesan zonas urbanas o comunidades densamente pobladas, como ocurre en Contla de Juan Cuamatzi, donde vecinos han reportado de manera recurrente la presencia de perros que deambulan cerca de las vías y que, en algunos casos, resultan lesionados o pierden la vida tras el paso de los convoyes.
A diferencia de otros incidentes relacionados con el bienestar animal, no existe en Tlaxcala una estadística oficial que permita conocer cuántos perros mueren cada año a causa de accidentes ferroviarios. La ausencia de datos dificulta dimensionar el alcance de una problemática que, aunque visible para habitantes de comunidades cercanas a las vías, permanece prácticamente ausente de los informes públicos.
De acuerdo con reportes de la Coordinación de Bienestar Animal y diversos casos documentados en medios de comunicación, los principales riesgos que enfrentan los animales domésticos y en situación de calle en la entidad son los atropellamientos en vialidades de alta circulación, las intoxicaciones provocadas por sustancias tóxicas o alimentos contaminados, las lesiones derivadas del uso inadecuado de vehículos y las agresiones entre animales.

No obstante, los accidentes relacionados con el sistema ferroviario suelen quedar fuera de cualquier conteo institucional. Habitantes de comunidades atravesadas por las vías señalan que, cuando ocurre un percance de este tipo, son los propios vecinos quienes retiran los restos de los animales y les dan sepultura, por lo que los casos rara vez son reportados ante alguna autoridad.
La problemática se desarrolla en un contexto marcado por la sobrepoblación de perros en situación de calle. Diversas estimaciones refieren que en Tlaxcala existen al menos 10 mil caninos sin hogar, una condición que los expone diariamente a múltiples riesgos asociados con el tránsito vehicular, las enfermedades, la falta de alimentación y la cercanía con infraestructura ferroviaria.
Mientras los esfuerzos institucionales continúan enfocados en problemáticas como el abandono, el maltrato y los envenenamientos, la muerte de perros en vías férreas permanece como una realidad poco visible y escasamente documentada en Tlaxcala, pese a que forma parte de los riesgos cotidianos que enfrentan cientos de animales que viven en las calles.

