7 de mayo - 2026

Algo se movió en Morena. Y no es menor. El caso Rocha Moya sacudió, y en serio.
Por Mauricio Hernández Olaiz
Lo que dijo Ariadna Montiel Reyes a su llegada a la dirigencia de morena no es un ajuste técnico, es un jalón de orejas con destinatarios claros: la popularidad dejó de ser pase automático y más si los populares traen colita que les pisen.
Así, sin rodeos.
Durante años, muchos entendieron la política del movimiento como una fórmula sencilla: aparecer arriba en la encuesta, repetir el nombre hasta el cansancio y esperar la candidatura. Hoy, esa lógica empieza a romperse. O al menos eso dicen desde la dirigencia.
Porque ahora resulta que no solo se va a medir quién es más conocido, sino quién sí trabaja en tierra, quién sí da la cara, quién sí tiene cercanía real con la gente y —ojo— quién llega sin manchas.
Y ahí es donde empiezan a sudar frío.
Porque si el nuevo filtro va en serio, entonces ya no basta con el aplauso fácil. Ahora hay que explicar relaciones, decisiones… y silencios incómodos.
Por ejemplo.

El caso de Ana Lilia Rivera. Nadie le regatea nivel de conocimiento, pero hoy eso ya no es suficiente. Los señalamientos y presiones políticas por el tema de Juan Pablo Penilla Rodríguez; abogado señalado por presuntos vínculos con el crimen organizado, no pueden tratarse como si nada pasara, no puede quedarse con el simple “yo no sabía” o la perversa frase que recomendó el malogrado Emmanuel Ávila ……simplemente que diga….”Yo no fui”….
Juan Pablo Penilla, abogado de Ismael «El Mayo» Zambada y del Z-40 recibió el Premio Pro Humanitas en 2023 y el Premio Patria 2024 en el Senado, de manos de la entonces presidenta de la mesa directiva, Ana Lilia Rivera. El Departamento del Tesoro de Estados Unidos, clasificó a Penilla como integrante activo del crimen organizado y del cártel de Sinaloa.
Rivera afirmó no tener conocimiento previo de la situación de Penilla al momento de la entrega de reconocimientos y destacó que los galardones pasan por procedimientos de las comisiones del senado…..en otras palabras…..“yo no sabía”, ”Yo no fui”….Pues nunca nadie sabía ni fue….Hasta Rocha Moya dice lo mismo….Pruebas…Pruebas…Pues ahí están.
Recientemente el PRD Tlaxcala le exigió a la Senadora explicaciones públicas sobre estos presuntos vínculos con el abogado Penilla, explicaciones, que por supuesto, no han llegado.
El nuevo discurso de Morena es clarísimo: cero cercanía, directa o indirecta, con perfiles bajo sospecha, y en este caso la cercanía tiene fotografías.
Y aquí no se trata de tecnicismos. En política, la duda pesa. Y pesa mucho.
Lo mismo aplica para Alfonso Sánchez García. Su paso por la Secretaría de Infraestructura dejó un tema que difícilmente encaja con este nuevo estándar: más de 6 millones de pesos en pagos por obras no ejecutadas o sin comprobación suficiente.
Dicho en corto: señalamientos de corrupción.
Y entonces la pregunta es obligada:
¿Este nuevo criterio es de verdad… o solo discurso para la tribuna?
Porque si es real, va a doler. Va a dejar fuera a más de uno. Va a romper inercias.
Pero si es mera simulación, como nos tienen acostumbrados, entonces no cambia nada. Solo se maquilla lo de siempre.
Morena está en un punto interesante: o se toma en serio eso de limpiar la casa, o confirma que la popularidad sigue mandando y sus preceptos solo son meramente electoreros.
Por lo anterior varios perfiles en Tlaxcala deberían empezar a hacer cuentas… pero no de encuestas. De pendientes.
@olaizmau
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