Rezago digital en fiscalías: Tlaxcala se mantiene en la media nacional con 8 herramientas tecnológicas
4 de mayo - 2026

Diagnóstico de México Evalúa exhibe disparidad en el uso de plataformas digitales para la procuración de justicia.

Por Stephany Rodríguez

Un diagnóstico reciente de México Evalúa revela un panorama desigual en la adopción de herramientas digitales por parte de las fiscalías estatales del país. De acuerdo con la información presentada en el informe “Justicia Digital en Fiscalías, 2025”, Tlaxcala registra el uso de 8 herramientas digitales, colocándose en un nivel intermedio frente al resto de las entidades.

El reporte, elaborado a partir de solicitudes de información dirigidas a la Fiscalía General de la República (FGR) y a las fiscalías estatales, muestra que estados como Baja California y Querétaro encabezan la lista con 13 herramientas, mientras que entidades como Morelos apenas cuentan con una.

En este contexto, Tlaxcala comparte posición con estados como Hidalgo y Chihuahua, lo que evidencia avances moderados en la digitalización de procesos, pero también limita su competitividad frente a entidades con mayor infraestructura tecnológica.

El estudio expone que la implementación de herramientas digitales en las fiscalías como sistemas de denuncia en línea, gestión de expedientes electrónicos o plataformas de seguimiento de casos es un factor clave para mejorar el acceso a la justicia, reducir tiempos de respuesta y fortalecer la transparencia institucional.

Sin embargo, la brecha entre entidades refleja diferencias en capacidades operativas, inversión pública y prioridades institucionales. En el caso de Tlaxcala, el nivel reportado sugiere un desarrollo parcial que aún enfrenta retos para consolidar un sistema de procuración de justicia plenamente digital.

El informe también subraya que la digitalización no solo implica la incorporación de tecnología, sino la correcta implementación, capacitación del personal y garantía de acceso para la ciudadanía, aspectos que continúan siendo desafíos estructurales en diversas regiones del país.

Este panorama coloca a Tlaxcala en una posición que, si bien no es de rezago extremo, sí demanda atención para evitar quedar rezagado frente a estados que avanzan con mayor rapidez en la modernización de sus sistemas de justicia.