Después del niño ahogado
9 de febrero - 2015

ranulforojascolumna23

Pbro. Ranulfo Rojas Bretón

“Después del niño ahogado tapan el pozo”, reza el dicho popular y significa que hasta que sucede una desgracia entonces se buscan qué hacer para que no vuelva a suceder, aunque la primera desgracia que en este caso sería la muerte de un niño ya es inevitable y solo se buscaría evitar posteriores desgracias. Así parece que funcionamos socialmente en muchos casos pero últimamente se ha venido teniendo una política solo de “niño ahogado”, así le llamo yo, porque después de que pasa una desgracia o un hecho lamentable, todos nos avocamos a tenerlo como centro de nuestras pláticas, a darle espacio en los medios y si se trata de un asunto político ocupa sesiones en congresos y parece que despierta un interés de todo mundo en la búsqueda de soluciones pero después de una “llamarada de petate” (con esta expresión se quiere decir que algo causa un revuelo similar a un petate de palma ardiendo pero que se apaga de inmediato porque no tiene la consistencia de la madera) parece que todo pasa y que las cosas siguen tal como están sin que se dé ninguna solución, o sea, “no tapan el pozo”. Así podemos ver casos como los siguientes:

Los trailers de doble remolque. Hace unos meses en varias carreteras del país hubo accidentes muy graves en los que se vieron involucrados transportes de doble remolque, recuerdo un caso en Veracruz, el tráiler de doble remolque chocó contra un autobús y murió mucha gente, este hecho se unió a otros similares y entonces se desató la opinión pública y las autoridades hablando del hecho y lo que decían las leyes, entonces se dijo que ya no podrían circular en ninguna carretera del país y que las medidas serían más estrictas y bla bla bla…, total pasó el tiempo parece que se olvidaron los muertos y las cosas siguen igual que como estaban, por supuesto, sigue habiendo accidentes provocados o con la participación de este tipo de transporte, sigue habiendo muertos y los trailers con doble remolque siguen circulando.

Transporte de material pétreo como grava. La carretera que cruza nuestro Estado de Veracruz al Distrito Federal se ha visto inundado de trailers que transportan grava de la zona de “las derrumbadas” en el Estado de Puebla y utilizan esta carretera llevan descubierta su carga. Según la ley, debieran proteger la carga con una lona y no permitir que al circular, las pequeñas piedras sean expulsadas por el movimiento, sin embargo, es muy raro el transportista que lo haga y quienes tenemos la desgracia de circular atrás de dichas unidades hemos visto como caen a la carretera estas piedras a gran velocidad provocando que los cristales se estrellen o que la pintura de los coches sufra deterioro por los golpes de dichas piedrecillas en los cofres y salpicaderas. A pesar de ser denunciados públicamente, estos transportistas siguen circulando no importando la presencia de puestos policiacos que hay y que seguramente contemplan dicho espectáculo.

Los gasolinazos. Desde hace años este tema ha sido recurrente y todo mundo hablamos de ello con aflicción. Hay partidos políticos que simplemente lo toman como bandera política y que se jactan de “no haber estado de acuerdo” de hecho los ciudadanos también podríamos “jactarnos de no haber estado de acuerdo”, casi todos los partidos se pronunciaron en contra y hubo quienes se abanderaron con este tema. Después de mucho hablar finalmente se siguieron dando y ante el último gasolinazo que se dio al inicio del año y de que se anunció que sería el único que se diera en el año 2015, inmediatamente se “reculó” afirmando que posiblemente habría uno o dos más dependiendo de la “volatilidad de la inflación” y sin bla bla bla, quedó la “espada de Damocles” pendiendo sobre nuestra cabeza y dejada ahí en espera de que “los dioses” decidan dejarla caer sobre nosotros, sin que haya nadie que ofrezca como López Portillo “defender como perro” un posible incremento.

La explosión de gas en el hospital en Cuajimalpa. Lo acontecido en el hospital infantil y que tuvo como protagonista un transportista repartidor de gas, cimbró a la sociedad mexicana. Vimos fotos y videos de la desgracia y muerte de niños y adultos. Ya se ha declarado “héroes” a policía y enfermeras y qué bueno que se dé el reconocimiento y esperemos que sea real la seguridad para el futuro de los hijos de ellos. Lástima que se trate de este tipo de héroes. A propósito de esto, se cuestionó la distribución de gas en cilindros, en pipas, la revisión de parte de las autoridades, la negligencia de las gaseras y su ubicación, se recordó la explosión en San Juan Ixhuatepec “San Juanico” y en todo aparecía la constante de nuestros tiempos, la negligencia, la corrupción e impunidad. Redes como de pulpo que controlan todo esto con complacencia y hasta complicidad de autoridades. Ya ha pasado y se está procesando al chofer de la pipa pero toda la red que podría provocar otra desgracia resta intocable.

El accidente de la UTT. Hace unos días el chofer de una combi transportaba alumnos y académicos de la UTT rumbo a Huamantla e intentó ganarle al tren. Resultado, un fatal accidente con heridos y muertos. Todo mundo se consternó, se habló de la irresponsabilidad de choferes que continuamente echan carreras tratando de ganarle al tren, de las carreritas entre unidades buscando ganar el pasaje, de la irresponsabilidad de choferes que al manejar van escribiendo por celular, o van hablando por el mismo, de la juventud y novatez de los conductores, de la edad de quienes manejan, de si les aplican exámenes de manejo. Se habló de las diferentes líneas que existen en el Estado y que padecen de los mismos males, de la saturación de transporte, en fin, las redes se saturaron externando la molestia y el dolor. Muchos hablaron de la responsabilidad no solo del chofer sino del seguro que debe tener la línea de transporte, pero los familiares se han quejado de no ser atendidos y de que a los fallecidos no se les ha indemnizado. Nadie ha respondido de manera favorable y las autoridades tanto escolares, como municipales y tampoco los transportistas han hecho nada para paliar este de por sí lamentable accidente. Hasta el momento, parece que todo sigue igual.

Así podríamos hablar de otros hechos, siendo el más importante a nivel nacional el caso Ayotzinapa y en Tlaxcala el caso de los altos mandos de policía detenidos en los que todos hablamos y hasta comparecencias se han pedido pero de los cuales todo sigue empantanado y solo no la vamos llevando con la política del “niño ahogado”.