GOBIERNO CRIMINAL 
26 de octubre - 2026

Por Edgardo Cabrera 

El gobierno de Lorena Cuéllar es criminal, y aunque suene fuerte la palabra, encaja a la perfección para el desastre medioambiental que ocasionaron por acción y omisión; ahora tratan de lavarse las manos con un decretazo denominado “Declaratoria de Emergencia Ambiental” para urgir medidas derivadas por la acumulación de basura. 

Desde finales del año pasado lo advertimos, no solo eso, a mitad de la patética gestión de la Triste Historia se documentó la crisis a la que nos estaban orillando al no implementar una política conjunta con los ayuntamientos para el tratamiento de los desechos.

Vinieron los incendios en el basurero de Panotla y los cierres constantes del de Huamantla, luego la capital y municipios conurbados amanecieron con bruma por el smog que producían las constantes conflagraciones del relleno sanitario, a eso siguieron las clausuras de ambos centros de confinamiento y rápidamente se empezó a saturar el de Atlangatepec y Nanacamilpa que apenas podía recibir los desechos de tres, cuatro o seis municipios, ambos lugares terminaron como tiraderos a cielo abierto dañando el medioambiente.

Y mientras todo esto ocurría el gobierno de Lorena Cuéllar daba rienda suelta al despilfarro de recursos en obras ejecutadas bajo asignaciones directas, contratos multimillonarios, ocurrencias como una Ciudad del Entretenimiento para el informe de la gobernadora, camionetas blindadas, ahora un nuevo palenque de peleas de gallos que beneficia solo al empresario que se le entrega en concesión, un nuevo recinto ferial, porque primero fue la fiesta para estos nefastos, y ya en esta semana detallaré cómo tiraron millones de pesos en ocurrencias y proyectos que beneficiaron a empresas de dudosa procedencia y reputación, todas foráneas o administradas por funcionarios o directivos del gobierno.

Y en lo realmente urgente, el procesamiento de la basura, cuando les quedan 10 meses se declaran incompetentes, estamos rebasados, dicen, culpan a los ayuntamientos y al pueblo por generar tantos desechos, quizá no tantos como Cuéllar y sus festejos que generan millones de toneladas en revistas, folletos, periódicos, pendones, lunch para los acarreados, pirotecnia, en fin: ¿eso es predicar con el ejemplo?

La declaratoria de la vergüenza instruye a la Secretaría de Medio Ambiente de Tlaxcala a poner en marcha las acciones necesarias para atender y controlar la contingencia, su primer secretario es el ahijado de la gobernadora que hoy cobra como secretario de Gobierno, el que prefirió la grilla que su labor, en unos meses se regresa a Morelos intentando burlar su irresponsabilidad.

Ahora dicen que celebrarán convenios con municipios, empresas, asociaciones y otras entidades públicas o privadas para responder a la problemática y quizá ahí esté el último gran negocio de este gobierno, no tengo pruebas, tampoco dudas, pero pronto veremos a consorcios operando el procesamiento, porque urge atender la “emergencia”, ¿qué conveniente?, no lo olvidemos, pero a la mitad de la administración pretendieron obligar a los ayuntamientos a firmar contratos para entregar el servicio a particulares, hoy es la única alternativa.