Polo del oriente
21 de octubre - 2026

Columna Invitada

Hay frases que se dicen por cortesía y frases que se dicen porque los hechos las respaldan. El sábado, el senador y exgobernador José Antonio Álvarez Lima reconoció en Huamantla el trabajo turístico del municipio. Un día después, la exgobernadora Beatriz Paredes afirmó que Huamantla tiene que ser el polo de desarrollo del oriente de Tlaxcala. Ninguno de los dos estaba haciendo un cumplido. Estaban describiendo lo que ya está pasando.

Hablemos de hechos, estimado lector, que en política es lo único que no se puede maquillar.

Huamantla tiene hoy una Central de Abastos con reglamento, dirección propia y concesiones publicadas en el Periódico Oficial. Una obra que por años fue promesa de campaña de muchos y realidad de nadie, y que esta administración sacó adelante con el respaldo del Gobierno del Estado. Para los productores del oriente, eso significa vender aquí lo que antes tenían que llevar a otra parte.

La Feria Internacional del Arte Efímero y la Dalia, en su edición 152, no se presentó en un salón del municipio: se presentó a nivel nacional, de la mano de la Secretaría de Turismo del Gobierno de México. Hoy es una de las celebraciones más visitadas del país, y eso es dinero que se queda en hoteles, fondas, comercios y familias huamantlecas.

Y apenas termina la Feria, arranca Vida Huamantla, del 23 de octubre al 2 de noviembre. Viene además el nuevo Museo de la Ciudad, en la zona de las vías del tren, dedicado a la historia ferroviaria del municipio, que abrirá sus puertas a más tardar a inicios del próximo año. Huamantla ya no vive de una temporada: vive todo el año.

Nada de esto ocurrió por casualidad. Ocurrió porque hay un presidente municipal que entiende que gobernar no es administrar el día a día, sino colocar a su municipio en el mapa. Y porque sabe tocar puertas en el estado y en la federación sin pelearse con nadie.

Y aquí está el punto que muchos no han querido ver. En San Lázaro sobran los diputados que llegan a levantar la mano y a tomarse la foto. Lo que falta son legisladores que sepan gestionar: que conozcan las necesidades del territorio porque las han atendido, que sepan tocar la puerta correcta en cada secretaría y que regresen a su distrito con recursos, no con pretextos.

¿Quién mejor para saberlo que Beatriz Paredes, que presidió la Cámara de Diputados, y que José Antonio Álvarez Lima, que hoy despacha en el Senado de la República? Los dos conocen el Congreso por dentro. Los dos saben distinguir entre el político que hace ruido y el que da resultados. Y los dos, en un mismo fin de semana, vinieron a Huamantla a reconocer el trabajo de Chava Santos. Esa no es una señal menor: es el aval de quienes saben lo que se necesita para legislar y gestionar en serio.

Chava ya hizo ese trabajo desde un municipio. Ya demostró que sabe convertir una gestión en obra, una relación institucional en apoyo concreto y una tradición en proyección nacional. Imagine usted lo que podría hacer por todo el Distrito 1 con una curul federal.

Por eso el nombre de Chava Santos ya no se pronuncia solo en Huamantla. Por eso se perfila como la carta del PVEM para el Distrito 1 federal. Y por eso la pregunta que empiezan a hacerse en el oriente no es si puede, sino cuánto más podría hacer con otra tribuna.

A Huamantla le faltan ocho años para cumplir cinco siglos. El alcalde ha dicho que quiere llegar a esa fecha con un municipio unido y con rumbo. Lo que se ve hoy es que el rumbo ya está trazado.

Las frases bonitas se las lleva el viento. Las obras se quedan.

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