Eso lo dijiste tu, no yo: Hay Tlaxcaltecas de sobra
28 de febrero - 2018

Por Alfredo González

Todo parece indicar que para lo que se viene en el Congreso de la Unión, gane quien gane, Tlaxcala tendrá una presencia importante en las bancadas de los partidos, pues el reparto de asientos pluris en las cúpulas dejó bien afianzados a más de uno que mostraron que pesan en el mapa, o que supieron a que árbol ladrar.

Sea como sea, los anuncios de los últimos días dejaron en claro que la clase política local tiene peso y nombres que tomar en cuenta en las altas esferas de los partidos, que pese a los años y las circunstancias, la vieja guardia sigue presente y más aún, vigente sobre las nuevas generaciones que han recibido en más de una ocasión cátedra de como se hace política y operación quirúrgica.

Basta con ver lo que sucedió con el anuncio de las listas pluri al Senado y Congreso de la Unión, donde por un lado la Apizaquense Adriana Davila mostró que sus erráticas decisiones y cambiante opinión dejaron al fin buenos dividendos, aunque como de costumbre, sea de nuevo por la vía fácil… La de caballito, como se ha acostumbrado.

En la misma lista, el irreverente Carlos Carreón es una muestra de perseverancia, donde las alabanzas y caravanas que hizo en su momento al candidato-músico de bodas, le garantizaron un curul en San Lázaro, eso sí un desastre no ocurre.

Al otro lado del charco, cerca de Puente Grande y Almoloya, entre exiliados y repudiados de la opinión pública que abarrotan las listas de Morena, doña Lorena logró lo que está ya en su costumbre, amarrar un nuevo escaño sin siquiera terminar su encargo actual, una práctica recurrente en su trayectoria y que mantendrá viva su eterna aspiración por la gubernatura ahora desde un curul de diputada, haber si ahora si le alcanza…

Mas abajo en las listas, en un albur que recibido con la décima posición al Senado, el ex gobernador José Antonio Álvarez Lima realmente espera un milagro si cree que podrá colarse por esta vía a la cámara alta, pues no sólo en esta modalidad, sino en la fórmula de mayoría también fue chamaqueado al ser enviado como el Sancho Panza de Doña Ana Lilia Rivera, ¿Es acaso un lugar decoroso para quien dirigió al estado durante seis años?, dígame usted…

Los T-Rex pisan fuerte

Entre todo este coctkail de personajes y Melcocha, saltan entre los enanos dos figuras de peso y prestigio, o tal vez temor en la escena política, dos viejos lobos de mar que para no variar, darán golpe de autoridad en las filas jurásicas del priismo nacional y local.

Se trata de dos ex gobernadores que tan sólo con ser nombrados mueven el tapete y causan emociones diversas en aliados y adversarios, pues tanto Beatriz Paredes como Mariano González Zarur vaya que pesaron en la escena política al ser nombrados como coordinadores regionales de la campaña de José Antonio Meade… El barco tiene rumbo y timón, diría el famoso Apizaquense.

 

Para nadie debería sorprender la llegada de uno o ambos a las cámaras de San lázaro, donde ambos cuentan con amplias horas de vuelo y más tablas que aserradero, pese a quien pese, los dos ex mandatarios son líderes natos no sólo de Tlaxcala, sino de orden nacional.

Será interesante seguir lo que pueda pasar con estos dos personajes, no sólo durante la campaña, sino en una eventual incursión en el legislativo federal y por que no pensarlo, en un eventual gabinete federal de darse las condiciones propicias para ellos, se escuchan quinielas, pues nuevos jugadores se sumaron al ajedrez rumbo a la silla presidencial.

El porro favorito

Para pocos o muchos no resultará extraña la actitud del “distinguidísimo” porro predilecto del orticismo y actual comisionado de Acceso a la Información, «el Peje de la transparencia tlaxcalteca» , David Cabrera Canales pues su actuar se reconoce, y la firma de sus mentores y patrones queda impresa en todo lo que le rodea.

Si no lo sabe usted se lo contaré… Pero no es la primera vez que don David quiere imponer por las malas o mediante rabietas su retorcida voluntad, el intento de albazo que perpetró en la IAIP está a punto de reventarle en el rostro como le ocurrió hace algunos años en el sindicato del sector salud.

En aquella ocasión, Cabrera Canales metió mano negra, marcó las cartas y tiraba después de la línea en la rayuela, hizo todo lo que pudo para tratar de quitarle la contienda a Sarmiento Bahena en la elección del SNTSA, donde al final se fue con más pena que gloria con una huella de suela en la retaguardia.

El orticista es y siempre ha sido un personaje ligado a las mieles del orticismo, un esquirol que no hacía más que cargar los documentos detrás de Serafín Ortiz en el congreso local hace unos años, y dicen por ahí, una moneda de cambio que Lincoln Rodríguez se vio obligado a acomodar antes de irse del palacio de la calle Allende.

Fue ahí donde vio la luz al final del túnel, La presidencia del IAIP le sonreía y como siempre se le cebo, pues la designación de los comisionados traía un candadote que dejaba a Marlene Alonso con la presidencia y a él como el chinito, «Nomas Milando…»

Pero la cosa no paro ahí, con la ayuda de Francisco Morones intentó dar un golpe de estado tan mal hecho como los amparos y recursos de anticonstitucionalidad de su ex jefe cuando era diputado, por lo que cuando ya festejada su arribo a la silla, el engrudo se le hizo bolas y recibió una nueva dosis de realidad.

Pues aunque como el dice, el IAIP es un órgano autónomo, no significa que pueda aplicarse la ley a conveniencia, que no esté sujeto a las mismas y que por supuesto, no haya quien pueda llamarles la atención, o incluso destituirlo…

Cabrera Canales aprenderá a la mala que la «autonomía» no es igual en una universidad que en instancias públicas, y que en ellas, el congreso si podría y debería dar un golpe de autoridad y retratar una nueva suela en su derriere, pues con berrinches y rabietas no se transgreden los decretos, parece que será cuestión de tiempo y voluntad.