¡VAYA DESCARO! 
4 de noviembre - 2026

Por Edgardo Cabrera 

Vaya descaro, resulta que en medio de la crisis de la basura en el estado y de la maniobra turbia para favorecer a una empresa privada con un negocio que podría superar los 155 millones de pesos anuales valiéndose de una declaratoria de emergencia ambiental, Lorena Cuéllar habría exigido a su partido al menos cinco candidaturas de diputaciones locales y 15 de ayuntamientos.

Fuentes de ese partido nos confirmaron que durante la visita a Tlaxcala que hace semana y media tuvo la dirigenta nacional de Morena, en un encuentro privado con la mandataria y a la que no fue convocado el ex aspirante a la coordinación estatal, Alfonso Sanchez García, soltó una serie de exigencias que incluyeron un distrito federal para su hija Mariana.

Ahí no acaba la lista de demandas, ya que también habría pedido a la dirigente Ariadna Montiel que le impusiera a la Senadora Ana Lilia Rivera la indicación cupular para entregar al lorenismo posiciones en el gabinete, en caso de ganar la gubernatura.

Es claro y notorio que la pretensión sólo quedó en una carta de buenos deseos, tan es así que nunca hubo una expresión pública de Morena ni de Lorena respecto a ese encuentro privado con la dirigenta nacional; en tanto que Cuéllar sigue sin expresar su respaldo a la coordinadora Estatal, por el contrario, anda en pleno cabildeo de lo que será el plan B para el 2027.

También nos cuentan que, aunque la dirigenta de Morena esperaba que en aquella reunión privada estuviera Alfonso Sánchez, fue la propia Cuéllar quien no lo convocó, porque no estaba incluido en sus demandas de candidaturas, su prioridad es la hija, pese a que públicamente la propia Mariana ha negado alguna pretensión política, pero ya hemos visto que la familia en el poder miente como respira.

SIGUE EL CONTROL

La semana pasada, finalmente el Instituto Nacional Electoral nombró la consejería que se encontraba acéfala en el Instituto Tlaxcalteca de Elecciones, favoreciendo a Ximena Cabrera quien es hija de un personaje allegado al ex gobernador Héctor Ortiz.

Si bien no está en tela de juicio la preparación y los conocimientos de la nueva consejera, incluso su currículo deja en evidencia experiencia en materia electoral, su parentesco con el orticista David Cabrera genera suspicacias y el horno no está para bollos.

Y no es para menos ha quedado en evidencia la actuación parcial del organismo electoral, cargado descaradamente a favor de Lorena y sus ambiciones políticas, la competencia por la consejería Estatal de Morena es lo reciente, pero no olvidemos que avalaron el uso descarado de acordeones en la elección judicial, y en la intermedia local convalidaron trapacerías en acciones afirmativas.

Si a eso le sumamos los coqueteos públicos de su presidente, Emmanuel Ávila, quien no ha tocado ni con el pétalo de un acuerdo a la gobernadora, el reciente nombramiento simplemente genera más dudas que certezas, por cierto, también la semana pasada salió a relucir que el nombramiento de otra consejera, Fernanda Barrón habría sido con el favor de la ahora expresidenta del INE, Guadalupe Taddei, sobre quien gira toda una podredumbre de corrupción.