4 de noviembre - 2026

No sólo arrebatan el control de las dos Cámaras del Congreso, sino también gubernaturas como la de Texas; “no estaba en la boleta”, afirma el mandatario
Fuente: EL UNIVERSAL
Miami, Florida/Columbia, Carolina del Sur.— La ola azul se hizo realidad en las elecciones intermedias de Estados Unidos y asestó una derrota contundente al Partido Republicano y al presidente Donald Trump.
De acuerdo con medios como Associated Press, CNN y NBC, los demócratas se quedarán con el control de la Cámara de Representantes y del Senado, donde la oposición alcanzó los 51 escaños tras arrebatar al partido en el poder escaños clave en Texas (con James Talarico), Carolina del Sur (con Annie Andrews) y Carolina del Norte (con Ray Cooper). Necesitaban cuatro escaños, sin perder alguno de los que tenían en juego, para poder arrebatar el mando.
El triunfo demócrata tiene muchos rostros y también marca hitos. Como en Georgia, donde la exabogada y jueza Keisha Lance Bottoms se convertirá en la primera mujer negra en gobernar el estado, en una de las sorpresas de la noche azul. “Sin importar por quién hayan votado, seré una gobernadora para toda Georgia”, afirmó Bottoms, quien aseguró que su triunfo envía “un mensaje alto y claro: queremos un líder que anteponga los intereses de Georgia y que se enfrente a todo el caos que viene de Washington, D.C.”.
En Nuevo México, la demócrata Deb Haaland ganó la gubernatura y, con ello, la exsecretaria del Interior de Estados Unidos, integrante del Pueblo de Laguna, se convertirá en la primera mujer nativa estadounidense en gobernar cualquier estado de Estados Unidos.
Texas era un estado clave para los demócratas. El triunfo de Talarico allí dejó en claro el enojo entre los ciudadanos estadounidenses con el rumbo que sigue el país, particularmente por el alto costo de la vida. Sin embargo, el anuncio del triunfo de la también demócrata Gina Hinojosa, de ascendencia mexicana, sobre el actual gobernador, Gregg Abbott, evidenció la magnitud del desastre para los republicanos. Abbott reconoció ya su derrota frente a Hinojosa, que se convertirá en la primera latina en dirigir el estado y la tercera mujer en la historia.
En Kansas, que también era clave para el control del Senado, Adam Hamilton se convertirá en el primer senador demócrata en el estado en 94 años.
Ohio también se rindió a los demócratas. Sherrod Brown derrotó al republicano John Husted, en lo que representa un golpe particularmente para la Casa Blanca, pues el escaño en juego es el que ocupaba el actual vicepresidente JD Vance.
Además, la demócrata Amy Acton derrotó al republicano Vivek Ramaswamy y será la nueva gobernadora de Ohio, según las proyecciones de AP y ABC News.
El caso de Acton atrajo atención nacional cuando su rival, el republicano Ramaswamy, decidió lanzar un video propagandístico en el que aparece la madre de Acton tildando de “mentirosa” a su hija, quien a su vez asegura que su progenitora permitió que se abusara sexualmente de ella cuando era niña. Los demócratas cerraron filas con ella.
California, bastión demócrata, tendrá en Xavier Becerra su primer gobernador de origen latino, con raíces mexicanas.
Jon Ossoff selló su calidad de figura y favorito de los demócratas al ser reelecto para el Senado por el estado de Georgia, lo que catapulta su imagen para las presidenciales de 2028. “El pueblo estadounidense ha repudiado la depravación, la corrupción y la incompetencia del fracasado presidente saliente Donald Trump”, dijo en un enérgico discurso ante sus seguidores.
Después de que Trump pidiera en la campaña a los ciudadanos votar como si él estuviera en la boleta, el mandatario reviró anoche y afirmó en su cuenta en Truth Social que “mi nombre no estaba en la boleta. De haberlo estado, habríamos arrasado”. Una encuesta a pie de urna realizada por la cadena NBC mostró que para 43% de los votantes, los comicios eran una oportunidad para expresar su oposición contra el presidente, quien obtuvo en ese estudio una desaprobación de 62%.
Trump, quien había dicho en la campaña que sólo reconocería los resultados “si eran justos”, dijo anoche al diario The New York Times que “estoy absolutamente dispuesto a aceptar esos resultados”. No sólo eso. En un cambio radical de actitud, dijo que “trabajaremos con los demócratas y, ya saben, esperamos trabajar con ellos. Probablemente llegaremos a un acuerdo”.
Lo ocurrido anoche deja a los republicanos en una posición de gran debilidad en los últimos dos años de mandato de Trump, quien adelantó que, de perder las cámaras del Congreso, recurriría a vetos y vetos. Al mismo tiempo, representa un impulso para los demócratas, de cara a las presidenciales de 2028. Con información de agencias.

