24 de septiembre - 2026

Por Mauricio Hernández Olaiz
Hay preguntas que, con el paso del tiempo, dejan de ser preguntas y empiezan a convertirse en sospechas. Y cuando una misma respuesta aparece una y otra vez, mientras la realidad que uno observa todos los días parece empeñarse en decir exactamente lo contrario, entonces vale la pena volver a preguntar: ¿a quién le están preguntando?
Porque una cosa es indiscutible: Consulta Mitofsky, la encuestadora de Roy Campos, tiene una particular manera de mirar a Tlaxcala.
Durante buena parte del gobierno de Lorena Cuéllar, sus mediciones han colocado a la gobernadora entre las mandatarias mejor evaluadas del país. Apenas en agosto de este año, por ejemplo, Mitofsky la ubicó en el décimo lugar nacional, con 57.6 por ciento de aprobación; meses atrás, esta casa encuestadora la ha colocado dentro del grupo de los y las mejor evaluadas.
Y aquí es donde se pone interesante.
Tengo un ejercicio sencillo, pero práctico, de siempre preguntarle a las personas con las que me encuentro, por diversas circunstancias, de ¿Qué opinan del gobierno de Lorena Cuéllar?, igual lo hago con comerciantes, trabajadores, profesionistas, amas de casa, estudiantes, choferes , pequeños empresarios, empleados públicos y ciudadanos de a pie, y la conversación parece transitar por una avenida completamente distinta.
La respuesta, casi en su mayoría es la misma….¡Muy mal gobierno!
No hace falta organizar un focus group en Harvard. Basta con preguntar.
Y entonces aparece una percepción que, por lo menos en la conversación cotidiana, dista mucho de ese Tlaxcala de color rosa que aparece en la medición de Mitofsky….
Claro, una conversación en la calle no sustituye una encuesta profesional. Eso hay que decirlo con toda claridad. Una encuesta seria tiene metodología, muestra, margen de error y criterios técnicos que una charla de banqueta evidentemente no tiene.
Pero, y ahí está el jodido pero…..las demás encuestas coinciden en su mayoría con lo que me cuenta la gente…
Arias Consultores, por ejemplo, registró en febrero de 2026 que Lorena Cuéllar tenía 33.7 por ciento de aprobación frente a 58 por ciento de desaprobación. Populus, en septiembre de este año, la colocó en el lugar 21 de 32 gobernadores, con 45 por ciento de aprobación. Y otras mediciones también han mostrado a la gobernadora en posiciones considerablemente más bajas que las que suele reportar Mitofsky.
Es decir, no estamos hablando de una diferencia de dos o tres puntos que pueda explicarse simplemente por el margen de error. Estamos hablando, en algunos casos, de diferencias de hasta dos dígitos.
Por rso es que me atrevo en este espacio hacer la pregunta que da título a esta columna:
¿A quién le pregunta Mitofsky?
Porque si Mitofsky pregunta a los ciudadanos y otras encuestadoras también preguntan a los ciudadanos, ¿cómo puede ser que unas encuentren a Lorena Cuéllar prácticamente instalada en el grupo de las mejores gobernadoras del país y otras la encuentren peleando por no aparecer en el sótano?
¿Será que la de Mitofsky encuentra solo al ciudadano que recibe un apoyo, al beneficiario de un programa, al empleado que conserva su plaza, al proveedor que tiene contrato, al funcionario que cobra en la nómina, al amigo que consiguió una posición, al compadre que encontró acomodo o al ahijado agradecido?
Porque, llevada al extremo del sarcasmo, la pregunta resulta inevitable:
¿Será que Roy Campos tiene una libreta secreta con la lista de familiares, amigos, compadres, funcionarios, operadores, beneficiarios y agradecidos a los que hay que preguntar cada mes?
Chance…
Lo que sí sabemos es que los resultados de Mitofsky y los de otras casas encuestadoras muestran diferencias demasiado amplias como para que el asunto pase inadvertido.
Y por supuesto esta encuesta de aprobación se convierte rápidamente en boletín oficial, el resto que se las lleve el viento…o son descalificadas o simplemente ignoradas…
En Tlaxcala, mientras tanto, el gobierno puede presumir el ranking que más le convenga, mientras los ciudadanos siguen enfrentando los problemas que no caben en una gráfica: inseguridad, servicios deficientes, falta de medicamentos, conflictos laborales, reclamos ciudadanos, desempleo, informalidad y una larga lista de pendientes que no desaparecen porque una encuesta diga que la gobernadora está en el top ten.
Si Mitofsky tiene razón y Lorena Cuéllar realmente goza de ese nivel de aprobación, entonces habría que explicar por qué existe una percepción tan distinta en buena parte de la conversación pública y por qué otras mediciones la colocan considerablemente más abajo.

Pero si las otras encuestas están capturando mejor el malestar ciudadano, entonces habría que preguntarnos por qué durante tanto tiempo una medición consigue contar una historia tan diferente.
¿A quién le pregunta Mitofsky?
Porque si la respuesta es “a los ciudadanos de Tlaxcala”, entonces quizá ya sea hora de que Roy nos diga ¿en qué Tlaxcala pregunta?
Todo parece indicar que entre la Tlaxcala de Mitofsky y la Tlaxcala de los tlaxcaltecas hay una distancia mucho mayor que esos puntos porcentuales que aparecen en una gráfica.
Una distancia que, por cierto, se siente todos los días en las calles, en los centros de salud, en las escuelas, en el transporte público, en los mercados y hasta en la plaza.
Pero ya anda muy feliz…ganó su delfín…su futuro está asegurado. Lástima que no podamos decir lo mismo de Tlaxcala.
Una gran recompensa para la que ha sido la peor gobernadora de todos los tiempos…
MORENA ENCUESTAS
Siempre he dicho que las famosas encuestas de Morena son una leyenda urbana…todos hablan de ellas para nadie las ha visto. Tengo mis dudas que hasta los propios participantes de las mismas las hayan tenido entre sus manos.
El caso es que la dirigente nacional del partido en el poder, Ariadna Montiel, salió a decir que todas, pero todas las encuestas levantadas por su partido para designar a los coordinadores y coordinadoras de la defensa de la etc, etc, etc….se harán públicas…..si, públicas….pero eso sí, hasta que acaben de designar a todos sus aspirantes….
Lo raro es que una encuesta que va a ser el mayor termómetro del régimen para designar a quien representará a su falaz movimiento en los estados de la “república”, no sepamos, ni cuando fueran aplicadas, ni a quienes les preguntaron.
Mire usted, en el caso de las encuestas para posicionar a Alfonso recibí, no menos de 30 llamadas, de Ana Lília…unas 12, pero de la madre de las encuestas para designar al o a la ungida…….CERO…..Ni una llamada, nadie tocando a mi puerta, nadie preguntándome en un lugar público…..NADA…. es mi caso y el de muchas personas que me rodean.
Luego entonces, si ya hicimos el cuestionamiento de ¿A quien le pregunta Mitofsky?, también vale la pena cuestionar….¿A quién le pregunta Morena?
¿A usted ya le preguntaron?
@olaizmau
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