4 de julio - 2026

La presentación de la Feria de Huamantla, edición 152, dejó una postal política difícil de ignorar: una plaza llena, pancartas de apoyo y un respaldo ciudadano que se sintió espontáneo.
Lo que inició como la presentación oficial de una de las ferias más emblemáticas de México terminó convirtiéndose en una escena que llamó poderosamente la atención dentro y fuera de Huamantla: Chava Santos fue recibido entre aplausos, muestras de respaldo y pancartas en las que podía leerse una palabra que no pasó desapercibida: “Gobernador”.
La Plaza de Toros “La Taurina” lució abarrotada con más de cinco mil asistentes durante la presentación de la Feria de Huamantla, edición 152, pero más allá de la expectativa por el programa de actividades, el ambiente tomó un tono particular cuando distintos grupos de ciudadanos comenzaron a manifestar su apoyo al presidente municipal.
Sin rechiflas, sin interrupciones y sin expresiones de rechazo, la presencia de Chava Santos fue acompañada por aplausos constantes. La imagen contrastó con los actos políticos tradicionales: no se observaron camiones, estructuras forzadas ni movilizaciones evidentes. Fueron familias huamantlecas, vecinos de distintas comunidades y ciudadanos que llegaron por cuenta propia quienes dieron forma a una noche que muchos leyeron como una señal de respaldo genuino.
A La Taurina también acudieron presidentes municipales, liderazgos regionales y personas provenientes de otros municipios, quienes se sumaron al ambiente de reconocimiento hacia Santos. Sin discursos estridentes ni llamados anticipados, el mensaje pareció construirse desde la propia plaza: Huamantla no solo presentó su feria, también mostró el nivel de conexión que mantiene su alcalde con la gente.
Entre pancartas, aplausos y expresiones de apoyo, Chava Santos se colocó nuevamente en el centro de la conversación pública. No por un destape formal ni por una declaración calculada, sino por una reacción ciudadana que, precisamente por su naturalidad, terminó siendo el momento más comentado de la noche.
La presentación de la Feria de Huamantla confirmó la fuerza cultural de un municipio con historia, tradición e identidad; pero también dejó una lectura política inevitable: cuando el respaldo no necesita explicación, se nota.
Y anoche, en La Taurina, Huamantla hizo que se notara.


