Tlaxcala, entre los rezagados en desempeño gubernamental; IMCO revela desafíos en competitividad
16 de junio - 2026

Las zonas metropolitanas Puebla-Tlaxcala y Tlaxcala-Apizaco se ubicaron en la parte baja del país.

Por Stephany Rodríguez

Las zonas metropolitanas de Puebla-Tlaxcala y Tlaxcala-Apizaco figuraron entre las peor evaluadas del país en el subíndice de Sistema Político y Gobiernos del Índice de Competitividad Urbana (ICU) 2026, elaborado por el Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), lo que evidencia importantes retos en materia de gobernanza, confianza institucional y desempeño gubernamental.

De acuerdo con los resultados presentados por el organismo, Puebla-Tlaxcala, dentro de la categoría de ciudades con más de un millón de habitantes, se ubicó en los últimos lugares de la clasificación nacional, obteniendo un nivel de competitividad catalogado como media baja.

Por su parte, la zona metropolitana Tlaxcala-Apizaco, incluida en el grupo de ciudades de entre 500 mil y un millón de habitantes, también apareció entre las posiciones más rezagadas del ranking, con una evaluación considerada baja en comparación con otras ciudades del país.

En contraste, ciudades como Querétaro, Aguascalientes, Puerto Vallarta e Irapuato encabezaron sus respectivas categorías gracias a mejores resultados en indicadores relacionados con la eficiencia gubernamental, la transparencia y la capacidad institucional.

El subíndice de Sistema Político y Gobiernos mide aspectos como la confianza ciudadana en las instituciones, la percepción de corrupción, la autonomía financiera de los gobiernos locales y su capacidad para generar condiciones favorables para el desarrollo económico y social.

Los resultados forman parte de la edición 2026 del Índice de Competitividad Urbana, que analiza el desempeño de decenas de ciudades mexicanas para identificar fortalezas y áreas de oportunidad en distintos rubros estratégicos.

En el caso de Tlaxcala, los datos reflejan que persisten desafíos importantes para fortalecer las instituciones públicas, mejorar la gestión gubernamental y recuperar la confianza ciudadana, elementos considerados clave para impulsar la competitividad y atraer mayores oportunidades de inversión y desarrollo.