BARRIL SIN FONDO O TRANSA
14 de mayo - 2026

Por Edgardo Cabrera

Ni dos años duraron los trabajos de reparación y mantenimiento en la Parroquia de San José, ubicada en el corazón de la capital del estado. En febrero del año 2024 y siendo aún presidente López Obrador, se presumió la conclusión y entrega de la obra, casi 32 millones de pesos supuestamente invirtió el gobierno federal, otros 12 millones de pesos gastó la administración de Lorena Cuéllar para la iluminación arquitectónica.

Recordemos aquel día de los aplausos, las porras y la zalamería en pleno, los protagonistas, claro, ninguno de los santos que se veneran en ese templo, sino Andrés Manuel y Lorena Cuéllar, debían presumir que finalmente habían concluido los trabajos de reparación que sufrió el inmueble tras el terremoto del 19 de septiembre del año 2017, casi siete años tardaron en hacerlo, y mal.

Pues mire cómo son las cosas, desde las primeras lluvias salieron a relucir los defectos de los trabajos, filtraciones, dicen los religiosos y feligreses, que en algunas ocasiones la cúpula principal se ha convertido en cascada, la estrella dorada se despintó, la humedad es evidente, la herrería y ventanales están dañados, incluso, con recursos del clero, tuvieron que reparar recientemente el portón principal que se venció.

Ahora, a poco más de dos años, hicieron una coperacha los católicos para financiar reparaciones, y vea la desproporción, mientras el gobierno destinó supuestamente más de 40 millones de pesos, la iglesia estima que con 10 mil pesos podrán iniciar las acciones urgentes. Sino los conociéramos, creeríamos que el actual régimen invirtió todo ese dinero del erario que dicen, en realidad, todo apunta a una transa más.

A colación, y porque algunos defensores de lo indefendible desbordan ignorancia en sus dichos y recurren a los insultos, el de San José, como todos los templos de este país, no son propiedad de la iglesia católica, sino del Estado Mexicano, desde el año de 1859 tras la promulgación de la Ley de Nacionalización de Bienes Eclesiásticos impulsada por el presidente Benito Juárez, entonces ¡sí!, es obligación de la federación conservar esos inmuebles que forman parte del patrimonio nacional.

MARTES ROJO

De nuevo Tlaxcala, la entidad que alguna vez fue ejemplo nacional de tranquilidad, paz y seguridad, se colocó entre los estados más violentos del país, luego de que el martes se registraran seis homicidios dolosos, cinco de ellos en Atlangantepec en un domicilio supuestamente de venta y consumo de sustancias, es la hora que la Fiscalía General de Justicia del Estado no aclara nada ni devela móvil ni quién o quiénes fueron los sicarios.

La entidad empató el saldo rojo con Sinaloa y Veracruz, en tanto la gobernadora Lorena Cuéllar montó una nueva y desesperada campaña para intentar levantar su deteriorada imagen, ahora anda difundiendo que “Tlaxcala no es Europa”, ¡pues nooo!, vaya afán de compararnos, es la misma triste historia que creó el slogan de la burla nacional, ese de que “sí existimos”, y donde se mantiene al cuñado de la mandataria como secretario de Turismo, porque lo único que sí es cierto, es que aquí se vive y se goza el nepotismo, quizá por eso la comparativa con Europa y la añorada monarquía.