LA COSECHA DE LORE
1 de octubre - 2020

Por Edgardo Cabrera

La campaña sucia está a todo lo que da en Morena, y apenas empieza el proceso para definir quién será el candidato a la gubernatura, lo que anticipa que para las alcaldías y diputaciones la situación será peor.

Fiel a su costumbre, los lorenistas y sus matraqueros fueron los primeros en abrir fuego en contra de la “desconocida” Dulce Silva, así la llamaron, repitiendo la misma dosis de hace cuatro años cuando desestimaron a Marco Mena.

Valiéndose de bots y sus sicarios de la pluma, emprendieron una campaña en redes en contra de la huamantleca, prevalecieron los insultos y las amenazas. 

La semana pasada, a colación de una reunión entre la cúpula Morena de Tlaxcala con el dirigente nacional interino, los ladinos que la acompañan fabricaron una fake news. Dijeron que fueron llamados el senador y dirigente estatal Joel Molina, así como Dulce Silva para “bajarlos” de la candidatura, tan falsa es la nota, que aún no inicia el proceso interno, ni se levanta la primera encuesta del partido para medir el posicionamiento de todos los aspirantes.

La realidad es que el encuentro del martes de la semana pasada tenía el único fin de madrugar a los morenistas de Tlaxcala e imponer una nueva dirigencia, sin embargo no hubo acuerdos, y aún siguen trabajando en tratar de hacer los ajustes.

EN SU MILPITA

Ahora, todo lo que ha venido sembrando el lorenismo lo empiezan a cosechar, el martes les pagaron con la misma moneda, y como era de esperarse, se indignaron. Las hacen, pero no las conscienten, esa es su triste y patética realidad.

En redes sociales se volvió tendencia una publicación mediante la cual se asegura que Lorena Cuéllar se bajó de la contienda ante la existencia de una supuesta investigación en su contra por parte de la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF), que dirige Santiago Nieto Castillo, y que involucra también a su yerno.

No solo eso, se asegura en ese mismo post que existe una negativa del presidente López Obrador para aceptarle la renuncia a la delegación del Bienestar en Tlaxcala, dado que primero tendrá que responder ante la justicia.

REALIDAD

En los hechos, la realidad es que ni una, ni otra cosa están confirmadas. En octubre Morena aplicará la primera encuesta oficial, la de arranque, para medir el posicionamiento de los aspirantes a la gubernatura, el dato lo tenemos corroborado y de forma oficial lo dio a conocer el senador Joel Molina en su carácter de dirigente estatal, de ahí que a nadie han bajado de nada.

De la misma forma, tampoco se ha confirmado de forma documental la existencia de una investigación de la UIF en contra de Lorena y su yerno, menos la señora ha dicho que se baja de la contienda.

Lo único cierto y preocupante en esto, es que la guerra sucia es en este momento al interior del partido en el gobierno, y las plumas oficialistas, así como los asesores políticos que cobran como funcionarios en gobierno, y los bots que tienen metidos en la nómina, se están despedazando.

La misma dosis aplicarán cuando llegue el momento de enfocar baterías en contra de sus adversarios de otros partidos, los cuales tampoco están mancos, hablamos, por tanto, que inició la guerra sin cuartel, sin honor, ni principios.