El PT… a trabajar?
14 de julio - 2015

Por Ivonne Leyva

El caso del Partido del Trabajo resulta interesante de analizar y ver cómo, ante la posibilidad inminente de perder el registro como Partido Político Nacional, ahora les interesa recuperar 37 mil 37 votos, como un intento desesperado para conservar el registro y por ende seguir viviendo del erario.

Y es que el Partido del Trabajo manifestó ante el Consejo General del Instituto Nacional Electoral que:

“Es el caso, que el día de la Sesión Permanente de Escrutinio y Cómputo Distrital de la elección, al realizarse un recuento escrupuloso de los votos y con un avance del 60% de las casillas, con el 91.40% de las actas capturadas, se le reconocían al Partido del Trabajo determinadamente 1 millón 33 mil 501 votos. Sin embargo, de manera extraordinaria a las 2:30 de la madrugada del jueves 11 de junio, el sistema informático se suspendió por espacio de media hora y al reactivarse sorprendió el desvanecimiento de manera inexplicable de 37 mil 37 votos, reduciéndonos a solo 996 mil 469 votos.”

El argumento del Partido del Trabajo es la falta de uno de los principios rectores del Instituto Nacional Electoral, que es la «Certeza», ya que a su decir, generó una serie de inconsistencias que afectaron gravemente al Proceso Electoral y a la máxima voluntad ciudadana expresada en la urnas, ya que, no solo se ha despojado de 37 mil 37 votos al Partido del Trabajo, sino que, hasta este momento, no se ha explicado de manera contundente y precisa en dónde fue la afectación del resultado.

Lo que pretende el PT es generar una inconformidad social bajo un velado mensaje de fraude electoral, ya que muchos de nosotros hemos visto spots de televisión donde el Partido del Trabajo informa sobre el “robo” de votos, los cuales les ayudaría a conservar el registro, señalando como responsable a la autoridad administrativa electoral, cuando en realidad ellos saben quiénes fueron los culpables.

Acaso habrán olvidado que en cada uno de los 300 distritos electorales se llevaron a cabo los cómputos distritales, y en cada uno de ellos hubo un representante de dicho partido y que debió firmar en su mayoría, las actas respectivas, en los que en algunos casos hubo inconsistencias y fueron subsanadas, lo cual también afectó en menor impacto a otros partidos políticos a los cuales se les restaron votos y en pocos casos se sumaron otros, por lo que el Partido del Trabajo aduce una violación al principio de certeza, cuando al parecer no entiende el concepto de certeza.

Este concepto no le dará ni le restará votos, los votos se tuvieron que ganar desde el día en que formalmente iniciaron las campañas electorales, los cuales sin duda se vieron reflejados en las urnas y de forma posterior confirmados en los cómputos distritales, en realidad al partido del Trabajo le faltan argumentos jurídicos pero sobre todo pruebas materiales y jurídicas fehacientes, que demuestren el “robo” que aducen, desde cuando el PREP puede invocarse como prueba y más aún, como una prueba de robo masivo, considero que al Partido del Trabajo se le olvidó hacer la última parte de su nombre “TRABAJO”, si ésta parte se hubiera hecho no estarían actualmente peleando 37,037 votos, pero como diría la gran sabiduría de la sociedad mexicana, “el hubiera no existe y el haiga menos”.

Agradezco como siempre la lectura a este espacio de opinión, y espero sus comentarios al correo electrónico Ivonne_ley@live.com.mx.