9 de septiembre - 2026

Con los gobiernos de la autollamada Cuarta Transformación el país dejó de medir aprendizajes, además de desaparecer al INEE y Mejoredu, lamentan expertos
Fuente: EL UNIVERSAL
Con el arribo de los gobiernos de la autollamada Cuarta Transformación México dejó de participar a escala nacional en siete pruebas que medían aprendizajes en primaria, formación ciudadana en secundaria y condiciones de enseñanza de los maestros; además, interrumpió sus principales evaluaciones nacionales y desaparecieron el Instituto Nacional para la Evaluación de la Educación (INEE) y la Comisión Nacional para la Mejora Continua de la Educación (Mejoredu), organismos encargados de generar información sobre los aprendizajes de los estudiantes.
Entre 2022 y 2025, el país quedó fuera de ICCS, TALIS y ERCE, interrumpiendo mediciones que permitían comparar sus resultados con los de otros sistemas educativos. Según María Teresa Gutiérrez, directora de Monitoreo de Indicadores de Mexicanos Primero, también dejaron de aplicarse o se realizaron de manera discontinua evaluaciones nacionales como EXCALE, ENLACE, PLANEA y la prueba diagnóstica de Mejoredu.
Especialistas consultados coinciden en que la pérdida de estas mediciones limita la capacidad para identificar rezagos, conocer qué funciona en las aulas y corregir la política educativa, al tiempo que advierten que la prueba PISA, aplicada por la OCDE cada tres años, concentra ahora buena parte del diagnóstico internacional sobre los aprendizajes, mientras se debilitan los instrumentos para evaluar los contenidos del currículo mexicano.
Eduardo Backhoff, expresidente del INEE, considera que la desaparición de las evaluaciones nacionales fue una de las decisiones más perjudiciales de las últimas dos administraciones, porque permitían conocer lo que niños y jóvenes aprendían de los planes y programas de estudio del país.
Destaca que México conservó PISA, que evalúa competencias fundamentales para desenvolverse en la vida, pero perdió mediciones vinculadas directamente con su propio currículo. A su juicio, esto representa una incongruencia en la política educativa del gobierno.
“La población mexicana no se merece la educación que está recibiendo de este gobierno”, asegura.
Backhoff aclara que es difícil establecer una relación causal directa entre la eliminación de los organismos evaluadores y los resultados de PISA 2025. En su análisis, el deterioro responde al conjunto de cambios en la política educativa, incluidos los planes de estudio, los libros de texto y la implementación de la Nueva Escuela Mexicana.
Cuestiona particularmente la reducción de contenidos de matemáticas y sostiene que el gobierno modificó el currículo sin atender primero el rezago provocado por la pandemia de Covid-19.
Explica que las evaluaciones tampoco garantizaban que los gobiernos atendieran sus resultados, pero sí permitían que la sociedad conociera las deficiencias y exigiera respuestas. “Al menos ahí estaban, y la gente podía presionar y preguntar”, expresa.

