16 de marzo - 2026

Fuente: LA SILLA ROTA
Estudio de la organización ACLED afirma que México ocupa el cuarto lugar en el índice de conflictos; en entrevista con La Silla Rota, analista de la organización advierte que la fragmentación de cárteles y la debilidad institucional explican la crisis de seguridad.
De acuerdo con el índice de conflictos de la organización ACLED, México es el país más peligroso del mundo entre aquellos que no tienen un conflicto armado declarado.
Así lo advierte Sandra Pellegrini, analista senior para América Latina y el Caribe de la organización ACLED (Armed Conflict Location & Event Data), con sede en Estados Unidos que monitorea la violencia en tiempo real a nivel global.
En entrevista con La Silla Rota, Pellegrini señaló que México ocupa el cuarto lugar en el índice de conflictos elaborado por la organización, solo por detrás de Gaza, Siria y Myanmar, naciones que viven guerras abiertas o crisis humanitarias extremas.
La analista detalló que México ocupa el cuarto lugar en el índice de conflictos elaborado por la organización, pero es el primero en el que no existe un conflicto armado. Uno de los elementos que explica esa posición para México, identifica ACLED, es la violencia criminal, que es peligrosa para los civiles.
“En ese índice, México ocupa el cuarto lugar en el índice de conflictos de ACLED, lo cual mide varios factores de la violencia.
Estamos mirando la letalidad de la violencia que monitoreamos, vamos a mirar el riesgo que representa esa violencia para la población civil, la fragmentación de los actores armados, cuántos actores armados existen en un país y también la difusión territorial del conflicto”, explicó.
La fragmentación de los cárteles
Lo que califica la violencia en México ha sido un panorama con actores armados muy fragmentados, con numerosos grupos activos en el país, lo cual en general dificulta cualquier proceso de reducción o de resolución de la violencia, añadió.
“En términos de la letalidad de la violencia en el caso mexicano, también se posiciona en lo alto del índice en comparación con otros contextos en el mundo”, agregó.
Sin embargo, Pellegrini aclaró que, a diferencia de conflictos como el de Palestina o de Siria, la violencia en México no está tan extendida por todo el territorio.
“En términos de difusión, la violencia no va a ser tan difusa como otros conflictos en el mundo y suele concentrarse en regiones más específicas del país”.
Fragmentación de cárteles y aumento de violencia
Pellegrini aseguró que la fragmentación de los cárteles es uno de los factores clave que explica el aumento de la violencia en México. Explicó que en las últimas dos décadas, diversas organizaciones grandes se han dividido en facciones más pequeñas debido a la captura de líderes, disputas internas o presiones de las fuerzas de seguridad.
Esta fragmentación, señaló, genera competencia por el control de territorio y recursos económicos, especialmente a nivel local, lo que se traduce en enfrentamientos entre grupos.
Focos rojos y reconfiguración del mapa criminal
Tras la muerte de “El Mencho”, líder del Cártel Jalisco Nueva Generación, Pellegrini advirtió que México enfrenta un proceso de reconfiguración del mapa criminal con muchas incertidumbres.
Explicó que uno de los elementos clave será el reacomodo dentro de las principales organizaciones, particularmente en el Cártel de Sinaloa, donde ya se ha visto una guerra interna, y las posibles consecuencias que esto tenga en el CJNG.
“Todavía queda por ver si eso afectará la cohesión del grupo del Cártel Jalisco Nueva Generación o si podría generar fragmentación interna y competencia interna”, señaló, y agregó que habrá que observar cómo reaccionan grupos rivales o aliados frente a esos cambios dentro de ambas organizaciones.
La analista identificó varias regiones que podrían convertirse en focos de violencia en el corto plazo, especialmente donde el CJNG tiene presencia fuerte y podrían darse disputas por su posible debilitamiento.
Mencionó Tierra Caliente, en Michoacán y Guerrero, como una zona con alta concentración de grupos criminales que podrían buscar recuperar territorios. También señaló a Guanajuato, donde el CJNG se enfrenta al Cártel de Santa Rosa de Lima, y la frontera norte, particularmente Baja California, por la concentración de grupos y la disputa interna del Cártel de Sinaloa.
Sobre esta última, Pellegrini detalló que ya se han visto cambios en los niveles de violencia en Sonora y Chihuahua debido a lo estratégico de la frontera y al empuje de grupos rivales que buscan aprovechar la lucha interna del Cártel de Sinaloa para expandirse territorialmente.
“En resumen, más que una sola región, lo que probablemente vamos a ver es un proceso de reconfiguración del mapa criminal, donde distintos territorios podrían convertirse en foco de violencia dependiendo de cómo se organicen los grupos en los próximos años, pero siempre teniendo en consideración que esos focos se podrían concentrar en puntos claves estratégicos para esos grupos”, concluyó.
Las diferencias con otros países de América Latina
Sandra Pellegrini explicó que la violencia asociada al crimen organizado no es exclusiva de México, sino un fenómeno presente en varios países de la región.
Señaló que, al igual que en otras naciones latinoamericanas, en México existe un panorama fragmentado de grupos armados y una violencia que afecta gravemente a la población civil, además de que los criminales han diversificado sus fuentes de ingreso más allá del narcotráfico, recurriendo a extorsión, secuestro, desplazamiento forzado, tráfico de personas, tala ilegal y minería.
Sin embargo, la analista destacó una diferencia fundamental en el caso mexicano: el nivel de organización.
“Una de las diferencias principales en el caso de México es la escala y también la organización de la violencia. En México los grupos criminales como los cárteles tienen un nivel de organización… el caso mexicano se distingue por la escala y la organización de ciertos actores y la influencia que tienen dentro de la región y en otros continentes”.
Violencia política a nivel local
Sobre la violencia en contextos electorales, la analista señaló que cuando ACLED investigó la violencia en el marco de las elecciones de 2024 y de ciclos electorales anteriores, se detectó que la violencia contra figuras políticas era más alta en municipios donde operaban varios grupos criminales.
Esto demuestra cómo la fragmentación y la competencia entre organizaciones pueden elevar los niveles de violencia.
Pellegrini explicó que la violencia contra figuras políticas ocurre tanto dentro como fuera de los procesos electorales, lo que refleja una presión constante de los grupos criminales hacia las instituciones.
“Lo que hemos observado a lo largo de los años es que la violencia contra figuras políticas ocurre dentro y fuera de los procesos electorales, lo cual significa que hay una constante presión por parte de los grupos criminales hacia instituciones, y eso suele ocurrir particularmente a nivel local”.
La analista detalló que los funcionarios municipales tienen en sus manos áreas clave para el crimen organizado.
“Los alcaldes o los funcionarios locales controlan, por ejemplo, la policía local, los permisos económicos, obras públicas, lo que puede afectar directamente la relación de los grupos criminales o también presentar oportunidades de acceso a recursos económicos”.
Pellegrini destacó que uno de los hallazgos más relevantes de ACLED es la concentración de la violencia en el ámbito municipal durante los procesos electorales.
“Ha sido un gran hallazgo del trabajo que hemos hecho que la violencia en el contexto electoral suele ocurrir a nivel local. En las últimas elecciones de 2024, los datos de ACLED han mostrado que más del 80% de los ataques contra candidatos o figuras políticas ocurrió a nivel local, contra candidaturas municipales o estatales”, concluyó.
LEE AQUÍ LA NOTA COMPLETA: https://lasillarota.com/nacion/2026/3/15/mexico-el-pais-mas-peligroso-del-mundo-sin-estar-en-guerra-advierte-reporte-590490.html
