8 de marzo - 2026

Colectivos y cientos de mujeres marcharon desde la Antimonumenta hasta la Plaza de la Constitución; durante la jornada se registraron actos de iconoclasia como forma de protesta.
Por Stephany Rodríguez
En el marco del Día Internacional de la Mujer, cientos de mujeres y colectivos feministas marcharon la tarde de este 8 de marzo por las principales calles de la capital de Tlaxcala para exigir justicia, respeto a sus derechos y un alto a la violencia de género.
La movilización comenzó en la Antimonumenta ubicada sobre el bulevar Guillermo Valle, punto de encuentro donde diversas colectivas se reunieron para recordar a las víctimas de feminicidio y a las mujeres desaparecidas, en un acto de memoria, resistencia y sororidad.

Desde ahí, la llamada “marea morada” avanzó hacia el centro de la ciudad entre consignas como “¡Vivas se las llevaron, vivas las queremos!”, “¡Ni una más!” y “¡El Estado no me cuida, el Estado me violenta!”, expresiones que resonaron a lo largo del recorrido hasta llegar a la Plaza de la Constitución.
La marcha inició de forma pacífica y con una amplia participación de mujeres de distintas edades, colectivas y organizaciones feministas que salieron a las calles para visibilizar las violencias que enfrentan diariamente.
Durante el trayecto también se registraron intervenciones en algunos inmuebles y monumentos de la ciudad, entre ellos el Santuario de San José, el Congreso del Estado, el monumento a los Niños Mártires y mobiliario urbano.
Estas acciones, conocidas dentro de los movimientos sociales como iconoclasia, consisten en intervenir símbolos, monumentos o espacios públicos como una forma de protesta política para cuestionar estructuras de poder y denunciar las violencias que persisten contra las mujeres.

Uno de los momentos que generó mayor tensión ocurrió frente a la Iglesia de San José, donde mientras un grupo de católicos realizaba una oración contra el aborto, algunas manifestantes realizaron pintas en la fachada del templo. El hecho provocó reacciones entre los presentes y posteriormente comenzó a circular en redes sociales.
A pesar de estos episodios, la mayoría de las participantes reiteró que el objetivo central de la movilización fue alzar la voz, exigir justicia para las víctimas de feminicidio y recordar que el 8 de marzo es una fecha de lucha y reivindicación de derechos.

La jornada concluyó en la Plaza de la Constitución, donde las asistentes continuaron con consignas y mensajes de memoria colectiva, insistiendo en que la lucha feminista busca visibilizar la violencia estructural que enfrentan las mujeres y demandar acciones efectivas para erradicarla.
