FRÍVOLOS
23 de febrero - 2026

Por Edgardo Cabrera

En su penúltimo cumpleaños como gobernadora, Lorena Cuéllar de nuevo mostró la frivolidad con la que se conduce su administración, algo nunca antes vistos con sus antecesores y eso que también tuvieron excesos.

El viernes los funcionarios y las dependencias entraron en una férrea competencia por ser los primeros en felicitarla, y en este sentido, no escatimaron en mariachis, pasteles, páteticos videos, post con fotos con la festejada, en fin, nada nuevo.

Luego de su mensajes alusivos al informe, el honomástico es el segundo mayor culto a la personalidad.

Mientras el aparato gubernamental, la clase política local y los suspirantes a una candidatura para el 2027 se desvivían en elogios y felicitaciones despilfarrando recursos públicos para pagar los regalos, más de 9 mil familias tlaxcaltecas se truenan los dedos para sobrevivir una quincena más sin empleo, que no se olvide, pero enero pasado es el peor mes que hemos vivido en décadas en cuanto a la pérdida de fuentes laborales formales, la mayoría eran puestos permanentes.   

Tampoco atinan a frenar las extorsiones, pese a que existe una unidad especializada para combatir este delito, comerciantes de Chiautempan no duermen tranquilos porque se han arreciado las amenazas para pagar “derecho de piso” a malandrines que parecen operar a sus anchas, pero estos problemas, claro, son nimiedades para la clase gobernante que prefiere las pachangas.

CHIVATON

Desde que fue creada la Oficina de Atención a Periodistas expresé mi desconfianza, tan es así, que nunca he pedido ni aceptado ayuda o acompañamiento, de entrada, carecen de marco jurídico y normativa para actuar, o ¿acaso ya existe en Tlaxcala una Ley de Protección y Atención a Periodistas y Defensores de Derechos Humanos?

Para lo único que medio sirve ese departamento que está a las órdenes de la Secretaría de Gobierno y su titular, el morelense Luis Ramírez, es para organizar conferencias y talleres, aunque con la rigurosa cuota de “foto” para propagandear.

Por cierto, del último evento de esta naturaleza, el denominado: “Taller que imparte el Mecanismo Nacional de Protección” un colega que se incribió pero no participó en la capacitación rechazó un diploma de acreditación que le iban a entregar, en un acto de honestidad cuestionó la maquila a destajo de esos documentos que acreditaban los conocimientos de quienes lo cursaron.

Lo anterior es un piedra más a la lápida de esa oficina y de su titular Víctor Ávila, quien reparte botones de pánico como si fueran dulces, lo mismo a víctimas reales de agresiones que a sus cuates que se hacen las víctimas.

Ahora, en el colmo, chivatazos. Nos enteramos que desde esa oficina han filtrado información confidencial de carpetas de investigación a sus cuates y aliados oficialistas que están señalados en denuncias, lo cual resulta no solo preocupante, sino delicado al exponer a quienes han tenido la desgracia de confiar en Ávila. Por esto que le cuento, pronto habrá consecuencias, al tiempo.