También el gas sube, se quejan consumidores y distribuidores
12 de junio - 2020

El precio por litro ha sufrido fluctuaciones con una tendencia para arriba, pega directo al bolsillo de los tlaxcaltecas 

Por Alfredo González 

Desde hace algunos meses, el comportamiento del precio del gas L.P. en el estado ha fluctuado al alza conforme avanzan los meses, siendo que si bien el precio del combustible se actualiza cada semana, situación que ha afectado el bolsillo de las familias en el estado e incluso las ganancias de las empresas dedicadas a la venta y distribución del mismo.

Desde abril pasado el costo por litro de Gas Licuado de Petróleo pasando de los 9.13 pesos la primera semana de abril hasta los 9.99 pesos en la primera semana de junio, alcanzado incluso los 10.16 pesos por litro del 26 de mayo hasta el 1 de junio, cifra que si bien ha fluctuado en centavos por litro, se vuelve considerable si se toma en cuenta que la venta de cilindros de gas oscila entre los 20 y 40 kilogramos.

Al respecto, familias tlaxcaltecas coincidieron que desde hace varias semanas se ha resentido de manera gradual dicho incremento, pues si bien durante el mes de abril el cilindro de gas en el camión repartidor oscilaba entre los 300 y 320 pesos, para junio su precio se incrementó a un promedio entre los 315 y 335 pesos, sumado al hecho en el caso de algunas marcas, por posibles deficiencias en el contenedor, o simplemente un producto incompleto, la duración de los tanques ha sido menor.

Asimismo, señalaron que las medidas de cuarentena y el hecho de que varias familias han tenido que permanecer en sus domicilios por periodos largos de tiempo, el consumo de gas se ha incrementando, obligándolos a utilizar hasta dos cilindros de gas al mes, consumo que depende del número de integrantes de la familia y el uso del mismo.

Las gaseras y sus mermas 

Por otro lado, empleados y administradores de gaseras comentaron que, aunado al incremento en el precio de la molécula de gas por las industrias productoras, el cual se rige además por la comisión reguladora energética, existen bajas ventas del combustible desde el mes de abril, cuando varios negocios orientados a la industria de alimentos y servicios dejaron de consumir el combustible en la misma medida.

Señalaron que, si bien el precio del Gas L.P. ha tenido incrementos en su tarifa por litro, la ganancia se queda meramente en empresas que producen dicho insumo, al verse incrementado de igual medida el costo de adquisición para las propias gaseras, asegurando que la situación económica por la que pasa esta industria es delicada, siendo que se han visto obligadas a reducir el número de personal activo debido a las medidas de distanciamiento social y para evitar pérdidas económicas.

Comentaron que el pasado 3 abril, el precio se ubicaba en 9.13 pesos, mismo que para que 7 abril se redujo a 9.02 pesos, para el 14 abril sufrió un incremento a los 9.29 pesos, para finalizar el mes con un costo de 9.54 pesos del 21 al 30 abril.

Asimismo, durante los primeros días del mes de mayo, el precio se ubicó en los 9.21 pesos, pasando a los 9.54 pesos alrededor el 12 de mayo, incrementándose a 9.81 pesos el 21 de mayo, y finalmente, del 25 mayo al 1 de junio se ubicó en 10.16 pesos, iniciando la primera semana de junio nuevamente a la baja en los 9.99 pesos por litro.

El alto costo de la electricidad 

Desde el inicio de la pandemia ocasionada por el COVID-19, el aumento en las tarifas de la luz se ha sumado a la lista de mermas también para los comercios dedicados a la venta de gas, quienes han sufrido un aumento en los recibos emitidos por la Comisión Federal de Electricidad de más del 30 por ciento, lo que también se ha vuelto un lastre económico que dificulta la rentabilidad de las mismas.

En ese sentido, comentaron que, de manera habitual hasta el mes de marzo, de manera bimestral se registraban facturas erogadas a la CFE en promedio de 18 mil pesos, esto por el uso de electricidad de las motobombas necesarias para su operación, siendo que, para el mes de mayo, el mismo consumo eléctrico significó facturas que ascendieron a los 23 mil pesos bimestrales.

Dicho aumento en la tarifa establecida, es significativamente mayor a cualquier ajuste que se haya registrado en décadas, pues dijeron de que manera histórica, los incrementos no se acercaban siquiera al 10 por ciento al alza, por lo que constituiría un autentico abuso de la CFE esta nueva disposición.