28 de agosto - 2016
Por Gerardo E. Orta Aguilar
Además de enfrentar un déficit por el orden del millón de pesos, la delegación en Tlaxcala de la Cruz Roja adolece también de un déficit de personal derivado de que la gran mayoría de las personas que atienen emergencias son voluntarias.
De acuerdo a la delegada de la benemérita institución en la entidad, Martha Sesín Rosas, el personal que hace guardias en las siete delegaciones de la Cruz Roja en Tlaxcala son jóvenes que, en su mayoría, se encuentran estudiando o trabajan en sectores ajenos a la atención médica.
Esta situación complica la atención de las emergencias que se reportan diariamente, a través de cinco guardias cada día.
Pese a esta situación, Sesín Rosas destacó que todas las unidades con las que cuenta la Cruz Roja en Tlaxcala se encuentran en funciones, no obstante la complicación presupuestal que padece la institución para solventar el gasto en combustibles.
“La Cruz Roja no está inoperante ni se privatizará, lo que si es que si alguien solicita un traslado de su casa a un hospital, tiene un costo porque nosotros no tenemos combustible para solucionar el problema de gente que sí puede aportar”, dijo.
Y es que sostuvo que al momento en que se atiende alguna emergencia que requiere de equipo, medicamentos e incluso traslado, se realiza un estudio socioeconómico inmediato para determinar si el paciente tiene con qué pagar, de lo contrario, el servicio que presta la Cruz Roja es gratuito.


