30 de abril - 2026

Reivindican niñas y niño su derecho a ser escuchados para que autoridades los tomen en cuenta al momento de realizar la toma de decisiones
En un acto lleno de solemnidad jurídica, este día se llevó a cabo la instalación del Primer Tribunal de Disciplina Judicial Infantil en Tlaxcala, tras la elección de Zoe Itzayana Sánchez Xicohtencatl, quien asumió el cargo de magistrada presidenta, acompañada por las magistradas Alice Dayan Mendoza Montiel y Daniela García Coyotzi, así como por Ricardo Portillo Ramírez como Secretario de Acuerdos, quienes dieron voz real a las inquietudes y perspectivas de la infancia en el sistema de justicia.
El protocolo de investidura estuvo marcado por la imposición de togas, símbolo de la responsabilidad y ética que conlleva juzgar y que estuvo a cargo de la presidenta del Tribunal de Disciplina Judicial, magistrada Violeta Fernández Vázquez, así como de las magistradas Dora Delia Hernández Roldán y Claudia Cervantes Rosales, quienes fueron las encargadas de investirlos, contando además con la presencia de la titular de la Secretaría de las Mujeres de Tlaxcala, Nydia Cano Rodríguez, quien fungió como madrina del evento, respaldando este espacio de participación ciudadana temprana.
Más allá de la ceremonia, los integrantes del Tribunal Infantil emitieron un mensaje contundente sobre sus derechos fundamentales, reivindicaron con firmeza el derecho a ser escuchados, señalando que su participación en la resolución de problemas y la toma de decisiones conjuntas es vital para una sociedad democrática. Para estos pequeños jueces, la justicia se define como el compromiso ineludible de tratar a todos por igual y brindar apoyo inmediato a quienes sufren maltrato, ya sea en el ámbito escolar o familiar.
Uno de los puntos más críticos de su pronunciamiento fue el llamado urgente a erradicar la denominada «infancia perdida», por lo que solicitaron contribuir a poner fin al trabajo infantil, bajo la premisa de que un niño debe dedicar su tiempo al aprendizaje y al juego, y no a la preocupación por el sustento económico o la explotación. Esta postura resalta la necesidad de políticas públicas que protejan la integridad física y emocional de los menores frente a las carencias del entorno.
Finalmente, instaron a la sociedad y a las autoridades a sumar voluntades para garantizar un trato digno y libre de agresiones para cada niña y niño. Al concluir la sesión, los magistrados coincidieron en una reflexión poderosa: «Cada acción, por pequeña que parezca, puede marcar una diferencia». Con esta instalación, se siembra un precedente sobre la importancia de integrar la visión de la niñez en la construcción de un sistema de justicia más humano y equitativo.
Estuvieron presentes en esta sesión la presidenta del Tribunal Superior de Justicia del Estado (TSJE), Fanny Margarita Amador Montes; la magistrada Marisol Barba Pérez y el magistrado Ricardo Rodolfo Trejo Ortiz, así como familiares de las niñas y niños participantes.
