22 de abril - 2026

Testimonios acusan omisiones del director y encubrimiento de bullying.
Por Stephany Rodríguez
La muerte de una estudiante de nivel bachillerato ha generado indignación y una ola de señalamientos contra el Colegio particular Telpochcalli ubicado en Panotla, donde presuntamente la joven era víctima de acoso escolar sin que se tomaran medidas efectivas para detener la situación.
De acuerdo con testimonios difundidos en redes sociales, la alumna habría solicitado apoyo directo al director del plantel identificado como Baruch «N» días antes del suceso; sin embargo, acusan que su situación fue minimizada. Las versiones refieren que, pese a las advertencias y a la intervención de padres de familia, no se implementaron acciones para frenar el presunto hostigamiento.
Las denuncias también señalan un posible conflicto de interés, al indicar que algunos de los presuntos agresores tendrían vínculos cercanos con la dirección del colegio, lo que habría influido en la falta de acción institucional. Hasta el momento, estas acusaciones no han sido confirmadas por autoridades.

A raíz de los hechos, se informó que ya existe una denuncia formal, por lo que se hizo un llamado a las autoridades educativas y de procuración de justicia para investigar el caso, deslindar responsabilidades y determinar si hubo negligencia por parte del personal directivo o administrativo.
Además, exalumnos y personas que aseguran haber formado parte de la institución han compartido experiencias similares, en las que describen omisiones ante casos de acoso escolar, presunto trato preferencial y un entorno que, afirman, no garantizaba atención adecuada a problemáticas entre estudiantes. Estos testimonios tampoco han sido verificados de manera independiente.

En medio de la controversia, también han surgido posturas que apuntan a la corresponsabilidad de madres y padres de familia en la atención oportuna de situaciones de bullying, destacando la importancia de actuar de manera inmediata ante señales de riesgo en menores.

