1 de agosto - 2024

“Un evento aislado en lugar de una conexión real con la juventud”
Por Stephany Rodríguez
El Instituto Tlaxcalteca de la Juventud (ITJ) ha anunciado con entusiasmo el concierto gratuito de la banda Río Roma, que se llevará a cabo el próximo 30 de agosto en el domo del Recinto Ferial de Tlaxcala. En el marco del Mes de la Juventud, el evento promete ser un espectáculo musical emocionante, con la entrada condicionada a la donación de un kilo de croquetas para apoyar a refugios de animales. Sin embargo, no todos los jóvenes tlaxcaltecas comparten este entusiasmo.
A pesar de la buena intención del ITJ de fomentar la solidaridad y el apoyo a los animales en situación de calle, numerosos jóvenes han expresado su descontento y críticas hacia la selección de eventos del instituto. La elección de Río Roma, aunque popular entre ciertos sectores, no parece resonar con una gran parte de la juventud local. Un joven comentó: «Chavos de Tlaxcala. No merecen el ‘ITJ’ que les tocó vivir! Viven en una burbuja, sin visión.» Este sentimiento de desconexión refleja una percepción generalizada de que el ITJ no está en sintonía con los intereses y necesidades actuales de los jóvenes.
El malestar de los jóvenes no se limita a la elección musical. Hay una sensación de que las decisiones del ITJ están influenciadas por una falta de visión y un enfoque en la autocomplacencia gubernamental. «Esa burbuja se extiende a todo el gobierno del estado que viven sólo en la burbuja de los aduladores. Es el gobierno de la autocomplacencia,» afirmó otro joven. Esta crítica subraya la desconexión entre las instituciones gubernamentales y la realidad de la juventud tlaxcalteca.
Cabe destacar que por el año 2015, el ITJ organizó el «Festival de la Juventud 2015», donde se presentaron bandas locales y nacionales de los géneros de ska y rock en el estacionamiento del Centro Expositor “Adolfo López Mateos”. Jóvenes de 12 a 29 años se daban cita para escuchar a sus grupos favoritos en un ambiente de sano esparcimiento. Este evento, que resonó fuertemente con la juventud de ese tiempo, es recordado con nostalgia por muchos.
La crítica no solo se dirige a la elección de Río Roma, sino a un patrón más amplio de programación que parece ignorar las preferencias contemporáneas de los jóvenes. «Los eventos son a complacencias de ellos o jefes, no de la gente y eso es en toda la república,» añadió otro joven. La percepción de que los eventos están diseñados para satisfacer gustos personales de los organizadores, más que los de la comunidad, resuena con fuerza entre los jóvenes.
El concierto de Río Roma en el Mes de la Juventud de Tlaxcala, aunque bien intencionado, ha revelado una desconexión significativa entre el ITJ y la juventud local. Mientras que la iniciativa de apoyar a los refugios de animales es loable, la selección de eventos y la falta de sintonía con los intereses juveniles destacan una necesidad urgente de revaluar cómo se diseñan y promueven las actividades culturales en el estado. Para conectar verdaderamente con la juventud, el ITJ deberá salir de su burbuja y escuchar las voces y necesidades de los jóvenes tlaxcaltecas.
