TRABAJO
6 de septiembre - 2021

Por Edgardo Cabrera

Mientras algunas de sus funcionarias pierden el tiempo en disputas y se ponen en ridículo, la gobernadora Lorena Cuéllar cumplió con uno de sus primeros compromisos: atender la pandemia y los enfermos de Covid-19 al disponer en los municipios kioscos de recarga de oxígeno medicinal.

La acción es favorable y atiende una de las principales quejas de quienes se contagian del coronavirus ya que quienes monopolizaron la venta del insumo, así como la renta o comercialización de tanques, lucran con la necesidad, no hay dinero que alcance para sobrevivir.

Ahora lo que tiene que hacer el gobierno es combatir también la anarquía de quienes no siguen las medidas preventivas dispuestas por el Consejo Estatal de Salud, empezando por el transporte público, principal fuente de contagios, quienes han ignorado el cupo máximo del 50 por ciento y el uso de cubrebocas de forma obligatoria, Secte se ha desentendido de aplicar operativos.

FAVORABLE

En este mismo tema, este fin de semana al alcalde Jorge Corichi no le tembló la mano, dispuso un operativo para inhibir el funcionamiento de bares y antros, el cual no está permitido durante el semáforo epidemiológico naranja.

Comenzó con un exhorto para cerrar, sino entienden por las buenas, advirtió el ayuntamiento, vendrán las clausuras definitivas o temporales.

La realidad es que la ciudad de Tlaxcala, como el resto de los municipios, se habían convertido en una verdadera pachanga, tolerando no solo los antros y bares, sino hasta organizando bailes populares, ferias, fiestas, en fin.

No vamos lejos, el mismo viernes en el barrio de Comalteopa, en Tlaltelulco, instalaron dos escenarios para un baile con cuatro grupos, uno de ellos, el del ex candidato a la alcaldía de Apizaco, Jorge Domínguez.

Por lo que el operativo de Tlaxcala en contra de estas actividades que están prohibidas de momento, deberían de replicarse en el resto del estado, para eso querían y les urgía ser autoridades, para dar respuesta, trabajar y atender lo prioritario, no simplemente para sentarse a disfrutar las mieles del poder.

LAS TUCITAS 

Vaya espectáculo que nos brindaron las ex diputadas morenistas y ahora flamantes funcionarias estatales, Ana Bertha Mastranzo Corona y Mayra Vázquez Velázquez, así quedó evidenciado en videos que comenzaron a circular donde a la primera le bastaron unos cuantos días para convertir la Cossies en su parcela de poder.

Las imágenes ponen en entredicho al nuevo gobierno estatal, muestran desorganización y pugnas internas que lesionan el llamado de la mandataria Lorena Cuéllar Cisneros en el sentido de poner al servicio de la ciudadanía a funcionarios “ejemplares”.

Si bien Mayra Vázquez no es una perita en dulce, el jueves pasado se mostró prudente frente a su ex compañera de bancada quien se negó a entregarle la dependencia so pretexto que no tenía la instrucción y el nombramiento por escrito, contradictoriamente, horas antes ambas participaron en la toma de protesta de sus nuevos cargos, en conjunto con el resto de quienes conforman el gabinete legal y ampliado.

Mientras Mastranzo de forma intransigente se negaba a entregar las llaves de las oficinas, en la Coespo -oficina que le fue asignada por la gobernadora-, no acudió a atender sus encomiendas, la primera, presentarse ante los empleados y despachar los pendientes que ahí se tienen.

Nos cuentan que entre las razones de la ex diputada para negarse a otorgar desde el jueves las oficinas a Mayra se deriva de que tres vehículos de la dependencia no estaban en dicho lugar, no solo eso, su hermana y pareja sentimental realizaban tareas de mando, en esos mismos videos se ve a la primera incluso manejando las llaves de la oficina y dando instrucciones. 

Los mismos empleados dan cuenta que desde que Mastranzo fue asignada como responsable del proceso de entrega-recepción metió a su parentela, sin embargo, no contaban conque la gobernadora determinara mandarla al Coespo y designar a Mayra en Cossies.

El comportamiento no es de sorprender, ya sabían cómo eran, aún así fueron invitadas.