26 de septiembre - 2017
Aunque constatan destrozos causados por goteras, falta de mantenimiento y padres que arrancaron plafones para revisar posibles daños en columnas y techos
Por Alfredo González
Durante la inspección que realizaron autoridades del sector educativo, del Instituto Tlaxcalteca para la Infraestructura Educativa y gobierno estatal, con padres de familia y la directora de la escuela primaria capitalina, Manuel Lardizábal, se ratificó el dictamen de viabilidad para albergar a los alumnos que recibirán su instrucción académica en las aulas.
Es de aclarar que dichos dictámenes fueron realizados por técnicos agremiados al Colegio de Arquitectos e Ingenieros, así como a la Cámara Mexicana de la Industria de la Construcción (CMIC).
Este martes padres de familia cerraron la vialidad en el Boulevard Guillermo Valle con sentido al centro de la ciudad para exigir claridad sobre la situación en la que se encontraba el inmueble.
Desde las 8 de la mañana, poco más de medio centenar de padres de familia, encabezados por el comité de padres y la directora de la institución, tomaron la decisión de afectar la vialidad y las clases de sus hijos alegando daños en el inmueble que impedían su habitabilidad.
Ante la inconformidad, en el lugar se apersonaron especialistas encabezados por el arquitecto Miguel Ángel Montiel, 8 padres de familia (entre ellos un bombero) y medios de comunicación, mismos que fueron acompañados por el comité de padres, docentes y la directora del plantel.
Durante la inspección, se constataron algunas afectaciones en plafones y muros falsos, en su mayoría a causa de goteras y filtraciones de agua causadas por la falta de mantenimiento, donde además, los paterfamilias contribuyeron a magnificar los destrozos arrancando partes de la estructura con la excusa de asegurarse de que no existieran mayores daños.
De manera insistente, miembros del comité de padres trataron de convencer a los expertos de que existían afectaciones mayores a la estructura, inclusive tratando de convencer a los presentes de riesgos inexistentes: “ si jaló esto con fuerza lo arrancó y se cae”, espetó una mujer al tiempo que trataba de arrancar un cristal en un muro divisorio.
Asimismo, pidieron que como parte de las “reparaciones” al plafón que causaron ellos mismos, se reparen las goteras y signos de descuido ante la ausencia de mantenimiento.
Pese a ello, el edificio que hasta hace algunos años albergó a la Unidad de Servicios Educativos de Tlaxcala no registró daños de consideración en sus columnas, trabes y muros que pusieran en riesgo a la comunidad estudiantil o que impidieran el regreso a clases.



