13 de abril - 2016
Por Elizabeth Muñoz Vásquez*
El pasado fin de semana la agencia de noticias Comunicación e Información de la Mujer (CIMAC), realizó en Tlaxcala el Primer Foro Estatal “Libertad de Expresión y Derecho a la Comunicación de las Mujeres en México”, para presentar los resultados de tres investigaciones: Encuesta Nacional de las Condiciones Laborales de Periodistas, Monitoreo Global de las Mujeres en los Medios de Comunicación y la Situación de Violencia hacia Periodistas.
El primer día, el equipo de CIMAC se reunió con directivos de diversos medios informativos, para presentarles dichos resultados e invitar a cumplir con lo que establecen mecanismos internacionales que promueven el derecho de las mujeres a la comunicación, como es la Plataforma de Acción de Beijing (1995) en su capítulo J “Mujeres y Medios de Difusión”, en el cual los gobiernos se comprometieron a trabajar en 12 esferas de acción.
El Capítulo J, señala las acciones que se deben de encaminar a potenciar la participación de las mujeres en los medios de comunicación, eliminar los estereotipos de género con que se nos representa y mejorar las condiciones en las que las periodistas ejercen su labor, como elementos clave para la construcción de la igualdad.
En el segundo día de trabajo, los resultados los conocieron periodistas -en su mayoría mujeres fueron las asistentes-, que trabajan para medios locales y regionales.
Sobre las tres investigaciones, hay cosas que resaltar en relación a Tlaxcala.
Situación de la Violencia hacia Periodistas
A nivel nacional entidades como Distrito Federal, Oaxaca y Veracruz, son los lugares de mayor riesgo y peligro para las periodistas y los principales agresores son funcionarios públicos.
Tlaxcala no aparece con registros de casos de violencia hacia periodistas, lo cual coloca a la entidad en una situación “afortunada”, sin embargo habría que preguntarse:
¿No aparece por qué NO ha habido situaciones de violencia?
¿No aparece porque NO se denuncian los hechos?
¿No aparece porque NO existe una instancia social o legal especializada que atienda específicamente estos hechos?
A todas las interrogantes hay una respuesta, y evidentemente NO hay denuncias registradas porque las y los periodistas en Tlaxcala no quieren ser objetos de escarnio entre el gremio o las autoridades, NO se denuncian “porque se considera gajes del oficio”, NO se denuncia porque iniciar un proceso legal es muy tardado, NO se denuncia porque NO hay una instancia u organismo social en donde se puedan denunciar los hechos y crear un antecedente; e incluso NO se denuncia porque en muchas ocasiones el medio de comunicación considera que el denunciar obstaculiza su propia labor o el ingreso de los recursos que obtiene al firmar convenios de difusión, y ante ello se determina no abrir un frente más.
Por supuesto que en Tlaxcala, ha habido casos de amenazas a mujeres y hombres periodistas, intimidaciones, hostigamiento e incluso situaciones de acoso sexual, y lo desafortunado es que al naturalizar dichas situaciones -y tratar de resolverlas desde nuestras propios recursos-, se invisibiliza la violencia y se confirma lo que CIMAC concluye en su investigación: “ la naturalización de la violencia contra las mujeres y la naturalización del riesgo en el ejercicio periodístico, justificándose como “gajes del oficio”, colocan a las informadoras en una situación de desventaja, y las aleja del acceso a la justicia y la reparación de los daños personales y profesionales generados por estos ataques”.
Encuesta Nacional de las Condiciones Laborales de Periodistas
Al respecto CIMAC concluye, que las mujeres periodistas enfrentan importantes desigualdades y desventajas en su vida laboral, situaciones de inequidad que afectan su desarrollo profesional, su salud física y emocional, su vida personal y familiar, y por supuesto el ingreso de sus recursos económicos que suelen ser más bajos.
Estas desigualdades provienen de sus condiciones contractuales; acceso a la Seguridad Social; desigualdad en los ingresos; violencia en el ámbito laboral, así como la llamada triple jornada laboral producto del trabajo doméstico y el cuidado de las hijas e hijos, actividades que no son remuneradas.
La encuesta revela que si bien las mujeres periodistas tienen un nivel de escolaridad más alto, eso no le significa ocupar puestos de toma de decisiones en las redacciones de sus medios de comunicación, la brecha de género en los ingresos mantiene a las periodistas en la base de la pirámide económica; a mayor ingreso laboral, menor participación femenina.
En lo que respecta algo esencial, como es contar con seguridad social, la encuesta indica que sólo el 54 por ciento de la población encuestada cuenta con esta prestación, 26 por ciento son mujeres y 28 por ciento hombres. En Tlaxcala se reconoció de parte de directivos de medios de comunicación que solo “medios de comunicación grandes otorgan esta prestación”.
Así mismo CIMAC reveló que “las actividades domésticas y de cuidado representan una importante sobrecarga de trabajo no remunerado que implican tiempo y energía en detrimento de las personas y su empleo. El tiempo que se dedica a estas actividades es de 2 a 5 horas semanales para los hombres y de 6 a 10 horas para las mujeres”.
Y aunado a lo anterior, es que el problema con mayor incidencia, es el hostigamiento laboral, al desvalorizarse su trabajo (32 %) y en segundo término se encuentra la agresión verbal (29 % ), siendo los mandos superiores y las fuentes informativas las principales fuentes de hostigamiento.
Monitoreo Global de las Mujeres en los Medios
Este monitoreo es realizado cada 5 años por el Proyecto Monitoreo Global de Medios (GMMP) – por sus siglas en inglés-, y en 2015 por primera vez Tlaxcala participó en dicho proyecto.
Los resultados señalan que siendo las mujeres a nivel mundial, más del 50 % de la población, en los medios de comunicación sólo representan el 24 por ciento de las noticias en los medios de comunicación tradicionales, cifra igual a la del 2010, situación que significa un retroceso para alcanzar la paridad, pues el objetivo es que cada cinco años avancemos 4 puntos porcentuales, lo cual es evidente que no se logró.
Lamentable destacar que no obstante al avance de la tecnología y el auge de los medios digitales, la desigualdad se refleja también en las plataformas informativas, en donde sólo el 26% a nivel mundial de las personas en las noticias de Internet y twitter son mujeres.
En nuestro país, el GMMP -coordinado por CIMAC- analizó las noticias de 33 medios de comunicación y reflejan una agenda informativa masculina y la masculinización de las fuentes de información. Las noticias escritas por mujeres aumentaron en cuatro por ciento con respecto a 2010 cuando ellas representaban el 20 por ciento, es decir, actualmente 24 de cada 100 noticias son presentadas por mujeres y 76 por hombres. Un grave retroceso fue en las noticias que tratan sobre mujeres que en 2010 representaban el 11 por ciento y en 2015 apenas un 9 por ciento lo hace.
Numeralia para reflexionar:
* De 2002 a 2013, fueron documentados por CIMAC, 184 casos de violencia contra mujeres periodistas en México, de los cuales 11 fueron feminicidios.
* Entre 2009 y 2013 los ataques a mujeres periodistas se incrementaron en un 400 por ciento.
* Sólo el 43 % de las periodistas cuentan con un contrato laboral, lo que las hace más susceptibles a perder su empleo.
* El 37% de las noticias publicadas en el mundo son escritas o producidas por mujeres.
*Periodista y consultora en género


