A un año de la nueva Corte, los ministros continúan en modo de prueba
4 de agosto - 2026

A un año de su instalación, la nueva SCJN muestra signos de inmadurez institucional: los ministros aún no logran consolidarse en las resoluciones, que siguen dictadas en buena medida por criterios e inercia de los secretarios de estudio y cuenta de las ponencias anteriores.

Fuente: PROCESO

CIUDAD DE MÉXICO (Proceso).– Pese a que la nueva integración de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) se encamina a su primer año de haber iniciado funciones, los ministros aún intentan demostrar que tienen la capacidad suficiente para ocupar los cargos para los que fueron electos.

De acuerdo con Jorge Antonio Caballero, investigador del Instituto de Investigaciones Jurídicas (IIJ) de la UNAM, por la manera en que se dio la reforma judicial se espera que los nuevos ministros demuestren tener la calidad requerida para resolver asuntos de gran trascendencia como los que llegan a la Corte.

Reconoce que, hasta ahora, esta Corte ha emitido algunas resoluciones progresivas sobre derechos de las mujeres, pero, al mismo tiempo, ha habido intervenciones de los ministros que resultan desafortunadas, como pasó con María Estela Ríos cuando habló sobre los niños nacidos por procedimientos de fecundación in vitro.

Sin embargo, considera que por el poco tiempo que tiene la nueva Corte de Justicia de estar trabajando aún no es posible hacer un análisis sobre la calidad de las resoluciones que emite o de la argumentación de sus integrantes.

En cambio, destacó que muchos secretarios de estudio y cuenta de las anteriores ponencias permanecen en la Corte, por lo que en 80 o 90% de los casos las decisiones tienen poca influencia de los actuales ministros, pues sus colaboradores dan la pauta de cómo se han resuelto ese tipo de asuntos en anteriores ocasiones.

“Estoy de acuerdo que el fallo sobre el congelamiento de cuentas por parte de la UIF rompe con los precedentes, pero hay que destacar posiciones como las del ministro (Rodrigo) Guerrero, (Giovanni) Figueroa y la ministra (Yasmín) Esquivel que plantearon sus objeciones en este tema expresando por qué entendían que el procedimiento ante la Unidad de Inteligencia Financiera no es un procedimiento que se ajustara al debido proceso, y llama la atención que esas intervenciones tuvieran tan poca repercusión”, dice.

“Hay un viejo dicho que dice que ‘los votos particulares de hoy serán los votos de mayoría del mañana’; no siempre se cumple, pero el hecho de que haya voces disidentes en este tipo de temas es muy importante para establecer que existe la disposición de analizar en la Corte este tipo de asuntos con un escrutinio mucho más fuerte del que tuvo la mayoría”.

Agrega que es posible que en un futuro exista una cierta erosión de derechos en determinadas materias, pues para que hoy una persona que se enfrenta al Estado reciba protección judicial, la probabilidad es probablemente menor de la que había en agosto del año pasado con los anteriores juzgadores y ministros.

Aunque observa que todavía no hay un deterioro en materia de protección de derechos humanos, sino que las cosas y criterios anteriormente emitidos se han mantenido, también precisó que no hay posibilidad de que la situación mejore, aunque aún hay tiempo para que esta nueva Corte redefina su propia personalidad.

“A un año de funcionamiento de la Corte podremos empezar a ver ciertas notas que nos indicarán para dónde se van a inclinar los ministros.

Es clara la división al interior de la Corte porque hay una corriente más técnica, liderada por la ministra Esquivel, y se nota claramente, y hay posiciones que cuestionan un poco más las cosas, y posiciones que van a plantear cierta línea de derechos; y los ministros Figueroa y Guerrero empiezan a moverse por ahí. Tienes otros casos donde puedes tener una perspectiva de reivindicar muchos derechos, pero que sustantivamente tampoco generan mucho”.

Caballero recuerda el debate del 10 de marzo último en el que el Pleno analizó la legislación vigente en el estado de Chihuahua que designó a la Fiscalía Especializada para Investigar Delitos de Violencia de Género como la encargada de investigar también los delitos de violencia familiar, que no generó ningún criterio novedoso, pero se coló en la agenda pública durante una semana por los comentarios de la ministra María Estela Ríos González.

Ello, porque la ministra señaló que una persona nacida por fecundación in vitro podía no ser considerada como parte de una familia, comentarios que rápidamente se viralizaron y causaron indignación en diversos sectores de la sociedad, lo que generó una percepción de que la Corte había defendido el estricto respeto a los derechos de las mujeres.

“Una cosa es lo que los ministros digan en los debates y otra es lo que se dice en las resoluciones, y por eso es importante distinguir qué dicen los ministros de la calidad de sus sentencias”, enfatiza.

“Hay que tratar de distinguir muy claramente cuando un ministro se está pronunciando en un foro público y cuando lo están haciendo en una resolución para tratar de identificar el criterio que están emitiendo y, a veces, lo que dicen en un foro público es distinto a lo que establecen en una resolución”.

Destaca que regularmente los ministros llevan a las sesiones una especie de guion para hacer sus intervenciones, pero cuando empiezan a ser espontáneos, como ha ocurrido con Ríos, empiezan a tener problemas, pero eso no significa que vayan a variar la forma en la que regularmente votan.

Por ello, considera que a esta nueva integración de la Corte podría costarle más trabajo adaptarse a la labor que deben hacer y a cómo conducirse en las sesiones públicas para que destaquen sus resoluciones y no sus errores.

“Todo el mundo llega a una nueva institución a aprender cómo funciona; a todos los ministros les ha tomado unos dos o tres años ajustarse. Probablemente quienes llegaban de carrera judicial tenían un periodo menor, pero todos llegan a aprender”.

Dadas las condiciones en las que llegó esta integración de la Corte, agrega, probablemente van a tener un periodo de aprendizaje un poco más largo, lo cual es muy problemático porque la Corte está resolviendo asuntos importantes para la vida nacional todos los días.