24 de junio - 2026

*El Tri cierra perfecto la fase de grupos*
La selección mexicana firmó su mejor actuación del Mundial y derrotó 3-0 a República Checa para concluir la fase de grupos con paso perfecto, nueve puntos y sin recibir un solo gol. El equipo dirigido por Javier Aguirre no solamente consiguió la victoria que necesitaba para asegurar el liderato del Grupo A, sino que además mostró una versión mucho más sólida, dinámica y convincente que en sus dos compromisos anteriores.
México entendió desde el inicio que el partido no debía jugarse con especulaciones. La República Checa estaba obligada a buscar el resultado y eso abrió espacios que el conjunto nacional aprovechó desde los primeros minutos. El balón circuló con mayor velocidad, los extremos encontraron profundidad y el medio campo recuperó la agresividad que había faltado en otros encuentros.
La presión mexicana comenzó a generar errores en la salida europea. Los checos intentaban construir desde el fondo, pero se encontraron con un equipo que adelantó líneas y obligó constantemente al pelotazo. Cada recuperación del Tri se convertía en una oportunidad de ataque.
El primer gol terminó por reflejar lo que sucedía en la cancha. Corría el minuto 55 cuando Quiñones pelea un balón con dos adversarios , logra dársela a Mateo Chávez quien se escapó más de 30 metros para plantarse frente al arquero Matej Kovar y definiendo como los grandes abría el marcador.
México había sido el equipo que más insistió, el que más llegó y el que mayor sensación de peligro generó. El estadio explotó y la selección ganó tranquilidad. Por primera vez en el torneo el equipo se vio cómodo con la ventaja y administró el partido sin renunciar al ataque.
República Checa intentó reaccionar a través de centros al área y disparos de media distancia, pero la zaga mexicana respondió con orden. Los centrales ganaron prácticamente todos los duelos aéreos y la línea defensiva mantuvo la concentración durante los noventa minutos.
El segundo gol llegó en un momento clave, cuando los checos parecían acercarse al empate. La anotación al 61 de Quiñones terminó por desinflar a un rival que comenzó a resentir el desgaste físico por la altura de la CDMX.
Con el partido prácticamente resuelto, México encontró el tercer tanto en una transición rápida que exhibió las carencias defensivas de los europeos. El gol de Fidalgo no sólo aseguró la victoria, sino que confirmó la mejor presentación del Tri en la Copa del Mundo.
Más allá del marcador, el encuentro dejó señales positivas. El mediocampo mostró equilibrio, los laterales participaron constantemente en ataque y la selección volvió a mostrar una solidez defensiva que la mantiene sin recibir anotaciones en el torneo.

El Piojo Alvarado el mejor mexicano. Un jugador que pedía constantemente el balón, sereno, preciso y siempre colaborador en el ataque. También Morita tuvo una destacada actuación..
Sin embargo, la verdadera prueba apenas comienza. La fase de grupos permitió a México ganar confianza y construir una identidad más clara, pero los partidos de eliminación directa exigen otro nivel de exigencia. El margen de error desaparece y cualquier desconcentración puede terminar con el sueño mundialista.
Por ahora, el Tri se marcha con números históricos: tres partidos, tres victorias, tres porterías en cero y el liderato absoluto del Grupo A. La afición salió satisfecha del estadio, ilusionada con un equipo que finalmente mostró una versión cercana a la que se esperaba antes del inicio del Mundial.
México avanzó. Convenció. Y, por primera vez en el torneo, dejó la sensación de que puede competir de verdad en la siguiente ronda.
La nota destacada, el ingreso de Memo Ochoa al 76. En un claro homenaje a la trayectoria del arquero mexicano. No hubo ninguna jugada que pusiera en peligro su arco.
@olaizmau


