1 de junio - 2026

Por Edgardo Cabrera
La semana pasada le propinaron un duro golpe a Ernestina Carro, luego de que ventilaran desde los refritos mañaneros que más de la mitad de los 883 elementos de la Fiscalía General de Justicia no tienen aprobados sus respectivos exámenes de control de confianza, hablaríamos que esos elementos no tendrían porque estar laborando, está en tela de duda su integridad.
En el caso de la Policía Estatal, el dato no es tan grave, de los 2 mil 361 elementos, 80 por ciento fue evaluado, 77 por ciento aprobaron, es decir, 71 incumplen, y 283 están pendientes del control.
Hasta ahí, digamos, todo suena revelador, pero resulta que quien examina el Control de Confianza no es confiable. Informes de inteligencia dan cuesnta de la existencia de vínculos con un ex agente ministerial que en el año 2022 fue recluido en el Cereso de Tlaxcala por el delito de desaparición cometida por particulares.
El señalado está procesado por el Juzgado Cuarto de Control y Juicio Oral de Guridi y Alcocer que ordenó desde diciembre de ese año prisión preventiva oficiosa.
Con este antecedente del que conoce muy bien la Fiscalía de Ernestina, supondríamos el por qué sus elementos no son enviados a las evaluaciones, es algo así como la iglesia en manos de Lutero, en tanto que algunos elementos municipales, estatales y ministeriales con graves señalamientos por corrupción, extrañamente aprueban. Lo peor del caso es que los mencionados informes de inteligencia los conocen en el gabinete de seguridad y no han actuado. Ahora, por si fuera poco, buscan examinar a los elementos de otras entidades, ¡hágame el favor!
PÓLVORA MOJADA
Cual pólvora mojada resultó la llegada de la delegada del CEN del PRI a Tlaxcala, fue presumida como un gran fichaje, pero simplemente fue una decepción para los tricolores que aún sueñan con ganar las elecciones del próximo año.
La hija de Rosario Robles se convirtió en comparsa de las conferencias de prensa del más morenista de los priístas. El partido sigue con su agenda merolica, repite lo mismo que su líder nacional, no se ocupan de lo local, no se inmutan por las ejecuciones, ni los asaltos violentos que han terminado en asesinatos, menos por los feminicidios o el dolor de las víctimas que han salido a la calle a denunciar la inacción de la fiscalía estatal y de la gobernadora.
Mariana Moguel Robles no conoce Tlaxcala, ignora la política estatal y parece más bien en franco turismo político fiestero, los liderazgos reales siguen ignorados.


