12 de diciembre - 2025

Por Edgardo Cabrera
Sin temor a equivocarme, Lorena Cuéllar terminó de caer de la gracia de la mayoría de los tlaxcaltecas el día que decidió despilfarrar el dinero público para comprar una decena de camionetas blindadas, de un ofensivo lujo y puestas al servicio de ellay su parentela, incluidas hijas, nieta y ahijado.
Cada una nos costó, como pueblo, 5.6 millones de pesos, el doble de una casa de esas que se comercializan en fraccionamientos del segmento de vivienda de tipo medio o residencial inicial, y hablaríamos que seis veces más que una casa de interés social y, solamente con una de esas camionetotas, podrían beneficiarse 140 familias tlaxcaltecas de escasos recursos para recibir uno de esos paquetes “de Mejoramiento de Vivienda para el Bienestar».
Ahora, si multiplicamos por diez ese gasto, hablamos de 56.2 millones de pesos los que desviaron del presupuesto “no etiquetado” para tal fin, pero aún hay algo peor, ¿aunque usted no lo crea?, porque yo sí.
No olvidemos que en febrero del año pasado se aprobó una reforma a la Ley de Seguridad Pública y Ciudadana que otorgó servicios de escolta a la mandataria y su parentela por todo el periodo de su administración y hasta seis años posterior a su encargo, en suma, 12 años de privilegios.
La nueva Ley de Seguridad la dota a ella, a su esposo, concubino e hijas del servicio. Además de los policías que traerá para su cuidado personal, también el estado deberá pagar vehículos, equipo táctico, gasolina y otros insumos.
Tras el agandalle para confeccionarle otro traje a la medida, vino la compra de las blindadas en un proceso opaco de adjudicación directa que realizó el zar de las compras Maximino Hernández, y cuyo contrato se ordenó clasificarlo como información reservada. Ya sabrá el destino de al menos cinco de estas camionetas después del 2027 cuyo servicio lo sueñan vitalicio.
8 MIL MDP Y UN EXHORTO
Mientras la propaganda oficial y la gobernadora difunden que destinaron 8 mil millones de pesos en seguridad y justicia, no solo eso, hasta se aventaron la puntada de asegurar que son el primer lugar nacional en transparencia en el ejercicio del gasto, ¿cómo estarán las otras entidades morenas?, el Senado de la República aprobó un exhorto para exigir al Gobierno del Estado un plan urgente que devuelva la paz y la tranquilidad al pueblo.
Fue la senadora priísta Anabell Ávalos quien lo promovió al sostener que la percepción de inseguridad creció 16 por ciento y las familias viven con miedo, por cierto, una de ellas, la parentela real que usó el dinero público para las blindadas que le comenté y los guarura vitalicios.
